Hormigas argentinas
Investigadores de la Universitat de Girona han expuesto su informe sobre la hormiga argentina EFE
El trabajo, publicado en la revista científica de la Royal Society of London, ha sido elaborado por tres investigadores de la Universitat de Girona, Crisanto Gómez, Pere Pons y Núria Roca, en colaboración con otros investigadores internacionales.

Esta especie llegó del otro lado del océano en 1894 primero a Portugal y Valencia y más tarde a Cataluña, procedentes de la cuenca del Río de la Plata.

Un siglo después, se han extendido por todo el litoral catalán y en los principales núcleos urbanos de la zona. Las hormigas argentinas se han afincado en el norte de España y de Italia en dos grandes colonias.

Estas hormigas miden unos tres milímetros de longitud, son de color marrón oscuro, con largas antenas y se agrupan en súper colonias que atacan a otras especies autóctonas hasta que los hacen desaparecer.

Según el trabajo de estos investigadores, la proliferación de estas colonias de hormigas en los países de clima mediterráneo tiene varias consecuencias: por una parte, exterminan las especies autóctonas, y, por otra, inciden en el ecosistema ya que consumen granos vegetales, lo que afecta a la alimentación de otras especies animales que no se acercan adonde están. Además, su presencia puede afectar negativamente a la polinización de algunas plantas.

El estudio prevé que en el año 2050, en función de variables ambientales como la temperatura, la altitud o las precipitaciones, estas hormigas invasoras se habrán extendido a países donde ahora no viven por el clima.

En la actualidad, en Hawai y Nueva Zelanda, en las zonas donde primero desembarcaron estos insectos, las autoridades ya han emprendido diferentes sistemas para aniquilarlas.