Diego Vasallo
El artista donostiarra Diego Vasallo presenta 'Baladas para un autorretrato'. JORGE PARÍS

En una esquina del Café Gijón de Madrid nos cuenta Diego Vasallo (San Sebastián, 1966) que cada vez quedan menos locales clásicos como este. Un té y una conversación sosegada invitan a entrar en el mundo de este artista multidisciplinar que, tras más de treinta años de carrera, sigue innovando con cada nuevo trabajo.

Baladas para un autorretrato [a la venta el 7 de octubre] es una retrospectiva muy personal e intimista de su vida. ¿Cómo ha sido el viaje a su pasado y que ha descubierto?

Es un disco bastante autobiográfico. En realidad todos lo son, no soy un autor de ficción. Ha sido una especie de inmersión en mis recuerdos, en la memoria, las sensaciones de los últimos tiempos y bucear un poco en mi territorio y dejar que surjan sensaciones, el material principal con el que moldeo las canciones.

¿Territorio comanche? Bucear en el pasado puede remover malos recuerdos..

Sí y de hecho ocurre, hay recuerdos que son dolorosos pero al mismo tiempo son buen material literario del que tirar para construir poemas, textos, canciones.

Cuando termino un disco me parece imposible que pueda surgir otro"

Estas canciones han estado guardadas un año hasta que han vuelto para el disco. ¿Han cambiado con el paso del tiempo?

Siempre cambian, cuanto más tiempo pasa más cambian. Normalmente hace falta el paso del tiempo para ver los discos con la perspectiva necesaria para tener un juicio un poco más valido y equilibrado. Mis opiniones han cambiado mucho sobre discos antiguos, algunos para peor y otros para mejor. Llevo tiempo sin escuchar este para dejar que sea un poco fresco, pero de momento me sigue gustando igual que cuando lo hice.

Asegura que las canciones le caen "como un sombrero viejo y se quedan contigo  para siempre". ¿Existe miedo a que esa magia de la creación desaparezca?

Sí, siempre lo hay. De hecho cuando termino un disco siempre me parece imposible que me pueda surgir otro. Pero surgen de un sitio muy misterioso. No esta tan lejos la metáfora, te aperecen de repente, muchas veces sin buscarlas. Lo que me ocurre con los años es que cada vez me cuesta más escribir, esa dificultad y ese esfuerzo hace que esa incógnita siga.

En su primer sencillo repite el mantra "que todo se pare no parece tan malo". ¿Cuándo le gustaría parar el tiempo?

Muchas veces, sobre todo en situaciones en las que te encuentras más pleno. Esa canción también se refiere a desacelerar el tiempo, a vivir de otra manera, a mirar con mas calma, a escuchar mejor, a un ritmo más humano.

Además del disco, desarrolla su creación a través de la pintura y la poesía. ¿Guardan relación entre sí?

Creo que sí, los textos que aparecen en el libro [El margen de los días, que saldrá a la venta el mismo día que el disco] y las canciones, están muy próximos. Se diferencian más en la forma, los poemas son breves, de verso libre… para mí son como entradas de diario. Las canciones están mas trabajadas en cuanto a la métrica, pero el fondo y el espíritu están muy próximos. Al fin y al cabo es tu mundo el que aparece ahí, de una manera u otra, tu filtro sigue ahí.

Desde hace tres años ha vuelto a compartir escenario con Duncan Dhu. Mikel Erentxun ha dicho que es "imposible" competir con el grupo. ¿Piensa lo mismo?

Lo que debemos evitar tanto Mikel como yo es competir con Duncan Dhu. Siempre he intentado diferenciar mucho lo que hago en solitario tanto musicalmente como en la forma de trabajar, porque es absurdo competir con un grupo de más de 30 años de historia y un monton de éxitos.

¿Esta etapa de regreso verá el final?

No lo tenemos decidido, lo estamos dejando que fluya y surja sobre la marcha, nos reunimos he hicimos un LP, hicimos una gira fantástica y ahora otra que han estado muy bien. Dejamos la puerta abierta a que ocurra lo que tenga que ocurrir.

¿Mejor como amantes ocasionales que como matrimonio?

Ahora mismo el matrimonio sería inviable en Duncan Dhu, durante un tiempo se pudo compaginar pero ahora sería imposible. Ahora tengo exposiciones, Mikel se pone a trabajar en un disco nuevo… La única opción que nos queda es rescatar el grupo para grabar o salir a tocar. Como trabajo ya permanente o dedicación constante.