Dar voz y voto a los vecinos en los asuntos que conciernen a sus barrios. Es lo que pretenden las 25 asociaciones de vecinos de Bilbao que se han unido en una coordinadora. Critican que, ahora, los consejos de distrito, los ocho organismos oficiales de Bilbao que hacen de enlace entre los barrios y el Ayuntamiento, sólo pueden dar su opinión. Pero nada de tomar decisiones.

De momento, los vecinos han comenzado por unirse. El siguiente paso será tener representación en los consejos de distrito, que celebrarán las elecciones el próximo 25 de octubre. En cada consejo, con 18 miembros, están representados los partidos políticos, en función de su peso en cada distrito (13 miembros) y las asociaciones de los barrios, con otros cinco miembros, divididas en cinco categorías (de vecinos, socio-culturales, de mujeres, de jóvenes, y de jubilados).

Tras formar parte de este órgano y con el apoyo de los socios, la coordinadora de vecinos quiere forzar al Ayuntamiento para que les dé capacidad de decisión. Ahora, una propuesta aprobada en el consejo, sólo sale adelante «si es del gusto del Ayuntamiento», explica Carlos Ruiz, portavoz del colectivo vecinal.

Otro de sus objetivos plantea que el Ayuntamiento adjudique a los consejos un presupuesto, «aunque sea pequeño», para plasmar las decisiones en las calles. También presentarán, eso sí, planes e ideas para rehabilitar todos los barrios. La coordinadora se reunirá tras las elecciones con la concejala de Relaciones Ciudadanas, Isabel Sánchez Robles, para trasladarle sus reivindicaciones.

En Bilbao, más de 400 asociaciones

El movimiento asociativo de Bilbao, con 400 colectivos, es grande y también efectivo. Se dividen en cinco categorías, y las de vecinos, unas 70 asociaciones en total, son las que más objetivos han conseguido en los últimos años. Prueba de ello, Gure Etxea, de Uribarri, impidió que se abriera un crematorio; Bihotzean, del Casco Viejo, ha logrado más presencia policial; en Otxarkoaga, los vecinos han movilizado al Ayuntamiento contra los ataques...