Uno de los perros de Mendata
Uno de los perros, con muestras de la suciedad acumulada. PROVIDA ANIMAL

Uno no podía ladrar; otro daba vueltas sobre sí mismo porque se había acostumbrado a andar encerrado en una jaula; otros, que habían perdido la costumbre de comer, tragaban lo que se les ponía casi sin masticar. Son algunos de la treintena de animales encontrados abandonados y con signos de maltrato en un caserío de la localidad vizcaína de Mendata, a unos 40 kilómetros de Bilbao.

Un juez ordenó ayer liberarlos gracias a una denuncia interpuesta por la asociación Provida Animal, que había acudido el domingo a ver la situación, alertada por unos vecinos. "Nos llamó una señora que había pasado por la pista forestal que va junto al caserío, y había oído a los perros ladrar y a los gatos maullar", señala Marta, miembro de la asociación.

Ahora, la Ertzaintza está investigando la identidad y el paradero del propietario del caserío, al que le podría caer hasta un año de cárcel por maltrato animal. Mientras, los animales han sido ya acogidos. Los más domésticos fueron llevados al centro de la empresa especializada Zaunk en Iurreta, donde fueron desparasitados y limpiados. Son siete perros y cuatro gatos. "La mayoría están ya bien, aunque uno de los perros está bastante mal", explica Gorka Fernández, director del centro.

En este lugar no se han sorprendido del hallazgo, ya que "es nuestro pan de cada día", indica Fernández, aunque sí que les ha soprendido la rápida actuación judicial. "No es normal que ocurra esto tan rápido, aunque es de agradecer que las cosas funcionen", remarca.

Los otros animales, entre ellos ocho conejos, tres ocas, dos ovejas, gallinas, hamsters, e incluso unos erizos, fueron trasladados al centro de Base Gorria que tiene la Diputación en Gorliz, donde permanecen.