Adepa ve las obras de la muralla de la Macarena como mero "lavadito de cara" y pide abrir la puerta de Córdoba

  • SEVILLA, 18 (EUROPA PRESS)
Visita a la muralla de la Macarena.
Visita a la muralla de la Macarena.
AYUNTAMIENTO.

La Asociación para la Defensa del Patrimonio de Andalucía (Adepa) ha advertido este jueves de que las obras urgentes de conservación emprendidas por el Ayuntamiento hispalense sobre el tramo de muralla almohade que se conserva desde el arco de la Macarena hasta la iglesia de San Hermenegildo, son un mero "lavadito de cara" que "no soluciona ni mucho menos" las necesidades del monumento.

Joaquín Egea, portavoz de esta asociación conservacionista, ha manifestado a Europa Press que la citada actuación, contratada por 16.284 euros a la empresa especializada Dédalo Bienes Culturales, dista mucho de la restauración acometida a partir de 2007 gracias al proyecto adjudicado por aquel entonces a Construcciones Sanor, por más de 1,35 millones de euros.

Aquel proyecto, en concreto, retomaba la restauración integral de la muralla que se comenzó a ejecutar entre 1984 y 1988, un periodo en el que fueron rehabilitados dos sectores de la muralla sin incluir el sector de la antigua puerta de Córdoba, objeto principal de la actuación iniciada en 2007, que contemplaba ya, por cierto, la recuperación de la cota interior de la liza para permitir un recorrido turístico por el interior de la fortificación.

Las obras de 2007, además, contemplaban el cerramiento de la muralla mediante cancelas instaladas en sus dos extremos, la regeneración de los jardines y un alumbrado artístico, entre otros extremos, toda vez que en esta ocasión, se plantea una actuación sobre 1.002 metros de extensión de la muralla para eliminar "diferentes tipos de especies vegetales como palmeras, acebuches, eucaliptos o matorrales, que han venido provocando fisuras, agrietamientos y desplazamientos en el monumento, con el consecuente riesgo de desprendimiento".

EL PROYECTO DE 2007

"Es un lavadito de cara muy simple que se debería hacer cada año", ha dicho Joaquín Egea, quien rememora que ya en las obras emprendidas en 2007 se planteaba la necesidad de que el Ayuntamiento dispusiese de "una partida anual" para acometer periódicamente una mínimas obras "de mantenimiento" en la muralla.

"Esto es lo que se debería haber hecho todos los años desde entonces", señala Egea, toda vez que el Gobierno local socialista defiende que la muralla no había sido objeto de actuaciones desde la restauración contratada a Construcciones Sanor durante la era del alcalde socialista Alfredo Sánchez Monteseirín.

Así, Joaquín Egea ha demandado un mayor esfuerzo inversor en este monumento, por ejemplo para "abrir la antigua Puerta de Córdoba, la única que se conserva con la tipología defensiva almohade", o habilitar la torre Blanca o de la Tía Tomasa "como centro de interpretación o punto de salida de las visitas turísticas".

La muralla islámica del tramo comprendido entre el arco de la Macarena y la antigua puerta de Córdoba correspondería a la ampliación ordenada por el segundo sultán almorávide Ali Yusuf Texufin (1107-1143), completada en la segunda mitad del siglo XII mediante reformas y reconstrucciones de los almohades.

El califa Yusuf II, ante el avance cristiano derivado de la batalla de las Navas de Tolosa (1212), ordenó de su lado la construcción del antemuro o barbacana e hizo excavar un foso alrededor, toda vez que ya en el siglo XIX comenzó el derribo de las murallas de la antigua medina islámica. El proceso de derribo de las murallas abarcó desde 1858 con el derribo de la puerta de la Barqueta, hasta 1873 con la caída de la puerta del Sol.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento