El objetivo es integrar el tramo urbano de la N-331 (fin de la autovía que lleva al norte) en la ciudad de Málaga. El Ayuntamiento mejorará glorietas, cruces y viales de servicio, así como ampliará los jardines, el alumbrado público y eliminará las barreras arquitectónicas.

Las paradas de bus se acercarán a los pasos de cebra. Las obras durarán ocho meses y la empresa ya ha sido contratada. Este tramo de vía, entre el km 266 y el 169, era propiedad del Ministerio de Fomento hasta octubre de 2006, cuando pasó al Ayuntamiento.