Los trabajadores españoles pasan cada mes en su puesto de trabajo una media de 156,5 horas. De esta jornada previamente pactada con la empresa, un 12% la dedican a no trabajar, según una encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondiente al segundo trimestre de este año.

La mayor parte de estas horas no trabajadas las destinamos a disfrutar de fiestas y vacaciones (63,3%), así como a descansar por incapacidad temporal (28,1%). El 8,6% restante se va por otros motivos como la maternidad, los permisos remunerados, compensaciones por horas extra, motivos personales... Dentro de este porcentaje, denominado ‘otros’ por el INE, se incluyen un 4,3% de horas perdidas en el lugar de trabajo.

En cuanto a las horas efectivas de trabajo, los que más tiempo pasan en su puesto son los extremeños, canarios y valencianos. Frente a ellos, los asturianos (13%), navarros (13,1%) y vascos (14,2%) son los que tienen porcentajes más altos de horas no trabajadas.

Además, los datos presentados ayer por el INE indican que el coste laboral medio por un trabajador es de 2.282,89 euros al mes. Este dato, que hace referencia al coste que genera para el empresario emplear a un trabajador, supone un aumento del 3,9% respecto al mismo trimestre del año pasado.

El sueldo medio está en 1.686 €

La última encuesta del INE sitúa el salario medio de los españoles en 1.686,18 euros al mes, lo que supone un incremento del 3,8% respecto al año pasado. Los sueldos más altos se pagan en Madrid (2.004 €), Cataluña (1.879 €) y el País Vasco (1.872 €). Los más bajos: Extremadura (1.336 €), Galicia (1.382 €) y Canarias (1.397 €).

Buscar horas efectivas

Ignacio Buqueras Pte. comisión nacional racionalización horarios

Los empresarios, gobernantes y sindicatos españoles deben empezar a distinguir la diferencia que hay entre las horas que pasan en el lugar de trabajo y las que de verdad son trabajadas. España tiene que dejar de valorar al trabajador por las horas que pasa en su puesto; esto es algo tercermundista. Hay que sustituir la cultura de la presencia por la de la eficiencia en el trabajo. Hay que pasar a valorar el trabajo bien hecho y a los empleados efectivos para poder ganar en competitividad dentro de un mercado cada vez más globalizado.

En el segundo congreso nacional sobre racionalización de los horarios, que celebraremos en noviembre, nos centraremos en dos temas fundamentales: la conciliación de la vida profesional y familiar y la productividad. Este segundo aspecto es la gran asignatura pendiente de nuestro país. Los empresarios deben poner de su parte, pero los sindicatos también tienen que empezar a hablar menos de los tiempos en los convenios y más de la efectividad de los horarios.