Obama, con Rajoy
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, recibe al presidente de EE UU, Barack Obama, en el Palacio de la Moncloa. Ballesteros / EFE

A las 19.40 h de este domingo, el presidente de EE UU, Barack Obama, ha puesto fin a una breve e intensa visita a España que ha durado menos de 24 horas. La agenda ha sido más corta de lo previsto inicialmente por el tiroteo de Dallas (Texas), en el que fallecieron cinco agentes de Policía. "Me habría gustado quedarme más tiempo", confesó durante su encuentro con el rey Felipe VI en el Palacio Real.

Sevilla fue la ciudad que se cayó de la agenda del presidente estadounidense, que iba a durar tres días. Allí tenía previsto llegar este sábado para iniciar desde ahí su visita. Finalmente,  el Air Force One aterrizó a las 23.00 h del sábado en la base de Torrejón de Ardoz, donde fue recibido por Felipe VI.

La reunión de este domingo con el monarca fue el primero de los actos de Obama en España. "La primera vez que vine a España fue de mochilero", recordó el presidente de EE UU en su discurso. Después de verse con Felipe VI, el mandatario estadounidense acudió a la Moncloa, donde fue recibido por el presidente del Gobierno en funciones. En una comparecencia ante los medios, Rajoy le ha asegurado que hará "todos los esfuerzos que sean necesarios para formar gobierno a la mayor celeridad posible". Obama, por su parte, se ha referido a los avances económicos en España, aunque le ha pedido a Rajoy mejorar el empleo para los jóvenes.

Los regalos han marcado la anécdota de la jornada: Rajoy ha obsequiado a Obama con un jamón, un producto que no puede entrar en Estados Unidos. Rajoy, por su parte, recibió del presidente norteamericano una caja de cristal con un escudo de EE UU.

Obama también ha sacado un hueco para saludar brevemente a los líderes de los principales partidos de la oposición, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera, con los que ha charlado apenas diez minutos en la base de Torrejón, antes de partir en dirección a Rota (Cádiz), la última escala antes de regresar a Washington.

Con la visita a Rota, Obama se ha convertido en el primer presidente estadounidense que pisa esa base naval en la que están asentados 2.846 militares estadounidenses.