Salteado de alubias y espárragos trigueros
Plato de alubias. LA GULATECA

El botulismo es una enfermedad muy poco frecuente en los humanos, pero cuando se da puede llegar a ser mortal si no se trata rápidamente. La causa más común es la ingesta de alimentos contaminados, como ha sucedido en el reciente brote detectado en Girona.

La responsable es una bactería llamada 'Clostridium botulinum', que produce la toxina botulínica, una de las sustancias más mortales de las que se tiene conocimiento. Según la Organización Mundial de la Salud, esta toxina tan peligrosa bloquea funciones nerviosas y puede ocasionar parálisis muscular y respiratoria.

Las bacterias sobreviven en las comidas que no se han elaborado correctamenteLos alimentos más proclives a estar contaminados son los enlatados, envasados o fermentados en casa. En las comidas que no se han elaborado correctamente, las bacterias sobreviven y producen las toxinas dañinas.

Esto se debe a que la bacteria responsable de la afección solo se desarrolla cuando no hay oxígeno y el problema que pueden sufrir este tipo de comidas durante su procesamiento, cuando no se realiza adecuadamente, es que generan un espacio de bajo contenido en oxígeno.

Aun así, la intoxicación es muy inusual y no se producía en España desde el año 2011, cuando apareció en Cataluña.

Aparte de por transmisión alimentaria, se puede producir por infección intestinal en los bebés lactantes, en heridas infectadas o a través de inhalación, pero es muy poco habitual.

¿Cómo identificar los síntomas?

Las primeras señales de la enfermedad aparecen entre 12 y 36 horas después de haber comido el alimento. La OMS señala estos síntomas:

  • Fatiga intensa, debilidad y vértigo.
  • Visión borrosa.
  • Sequedad en la boca y dificultad al hablar o tragar bebida o comida.
  • Probabilidad de vómitos, diarrea y constipación.
  • Debilidad en el cuello y en los brazos.

La rapidez del diagnóstico es clave. Tras el diagnóstico de la enfermedad, se debe aplicar lo antes posible la antitoxina. Cuanto más rápido se realice el tratamiento, más baja la tasa de mortalidad.

Algunos de los pacientes necesitan además un “ tratamiento de apoyo, especialmente ventilación mecánica”, a veces durante semanas o meses, indica la OMS.

Prevención

La Organización Mundial de la Salud ofrece una serie de consejos para evitar la enfermedad.

Lo más importante es mantener la higiene de todos los productos y del entorno de la comida. Una vez asegurado esto, se pueden seguir ciertas pautas que disminuyen la probabilidad de que la bacteria sobreviva.  Entre estas se encuentra separar los alimentos crudos y cocidos, cocer totalmente los productos, guardar la comida a una temperatura adecuada, utilizar agua potable y asegurarse de la calidad de los alimentos crudos.