Tarzán
El actor Alexander Skarsgard luce cuerpo en el papel de Tarzán. Warner Bros. Pictures

El actor sueco Alexander Skarsgard ha tenido que someterse a una estricta dieta para conseguir la musculada figura necesaria para ser el nuevo Tarzán en la gran pantalla.

Para conseguir generar músculo y aumentar de volumen, Skarsgard, conocido sobre todo por su papel en la serie de vampiros True Blood, debía consumir 7.000 calorías al día, pero sin consumir jamás lácteos, azúcares, derivados del trigo ni alcohol, según revela People.

Además, el actor tenía que someterse a un intenso entrenamiento en el gimnasio que comenzaba a las 4.30 de la mañana y que también le obligaba a ejercitarse por las tardes.

Al parecer, la dieta acabó por desesperar a Skarsgard hasta el punto de que, cuando por fin le permitieron comer una manzana, la besó antes de comérsela. Además, el actor reveló a Entertainment Weekly que, tras el rodaje, se pasó cuatro días en la cama mientras su padre le llevaba comida.

La nueva versión de la obra de Edgar Rice Burroughs llegará a los cines el próximo 22 de julio bajo el título de La leyenda de Tarzán, con Alexander Skarsgard como Tarzán, Margot Robbie como Jane y Christoph Waltz como Leon Rom.