Carbonero común
Carbonero común. Wikipedia

Aunque tienen ventajas por vivir en ciudad, como la facilidad para conseguir comida, las desventajas son mayores Las aves conocidas como Carbonero común (Parus major) tienen más riesgo de morir jóvenes si son criados en un entorno urbano, según han demostrado los investigadores de la Universidad de Lund, en Suecia y que se publica en Gizmodo.

Estos entornos perturban el desarrollo normal de estas aves, con efectos potencialmente irreversibles en su esperanza de vida, es lo que explican Pablo Salmón, biólogo, y su equipo en este estudio.

"Aunque tienen ventajas por vivir en ciudad, como la facilidad para conseguir comida, las desventajas son mayores, como el estrés o, al menos, en cuanto a la rapidez del envejecimiento", explica Salmón. Pero, ¿qué provoca estrés a estas aves? Por ejemplo el ruido, la contaminación lumínica, la proximidad con humanos y, sobre todo, con gatos.

Telómeros más cortos

Los telómeros se encuentran al final de las cadenas de ADN en los cromosomas y producen el envejecimiento cada vez que el ADN se replica, puesto que se va acortando cada vez que realiza la operación. Es justamente el hecho de que estos pájaros tienen sus telómeros más cortos que los del Carbonero común que se sitúa a las afueras lo que ha evidenciado el hecho de que envejecen más rápido. Esta parte del ADN es un biomarcador de edad, tanto en seres humanos como en otras especies, como es el caso de estas aves.

La investigación demuestra que el entorno en el que un ave se cría puede determinar la longitud de sus telómeros de una forma muy significativa El estudio de los telómeros de estos dos grupos de ave evidenció la gran diferencia cuando en apenas dos semanas la diferencia entre la longitud de los telómeros de estos grupos se acrecentó. Con esto la investigación demuestra que el entorno en el que un ave se cría puede determinar la longitud de sus telómeros de una forma muy significativa: "El impacto que las zonas urbanizadas tienen sobre la vida silvestre se debe estudiar con más profundidad, en cambio no seremos capaces de entender las amenazas a las que se exponen las aves y tampoco podremos hacer nada al respecto", señala Salmón."Estos resultados plantean cuestiones vinculadas estrechamente al envejecimiento de otros animales que viven afectados por la urbanización, incluidos los seres humanos". 

Este estudio pone de relieve la necesidad de realizar más investigaciones en este ámbito y, así, poder evaluar los impactos de estrés urbano en otras poblaciones y si factores similares afectan a la longitud de los telómeros en los seres humanos.