Playa en Costa Adeje
Playa en Costa Adeje CEDIDA

Así lo ha adelantado en rueda de prensa el director provincial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Víctor Quintero, con motivo de la presentación del resumen del comportamiento meteorológico de la primavera en Canarias.

Víctor Quintero avanzó que en las primeras semanas del verano, que acaba de comenzar, habrá más calor de lo habitual, si bien luego habrá unos meses más frescos. No obstante, advirtió que eso no quita que no se pueda producir algún episodio de elevación importante de las temperaturas.

En relación a las precipitaciones, el director provincial de la Aemet indicó que lloverá un poco menos de lo que es habitual en Canarias para esta época del año, por lo que será una estación ligeramente seca.

De cara a los próximos días, Quintero adelantó que Canarias sufrirá un aumento de las temperaturas a partir de mañana, aunque el viernes, y sobre todo el fin de semana, habrá un descenso apreciable, con temperaturas más frescas para esta época de junio, y así nos mantendremos hasta mediados de julio.

En cualquier caso, ha descartado que estemos ante la primera ola de calor del verano porque "no reúne ninguna de las características fundamentales de este tipo de fenómeno". En este sentido, precisó que va a durar uno o dos días y luego se notará un descenso de las temperaturas, motivado entre otras cosas por el alisio. Otra razón para descartar que sea una ola de calor es que sólo se ha activado el aviso amarillo en Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria, especialmente en medianías y zona sur de la isla.

Víctor Quintero hizo hincapié en que esto no significa que en el resto de islas no vayan a subir las temperaturas, sobre todo en Tenerife, especialmente en zona sudeste y medianías de la isla, donde se pueden superar los 30ºC.

El archipiélago también vivirá estos días un episodio de calima que, según el director provincial de la Aemet, "va a ser breve, sin concentraciones de polvo importantes por el efecto de la intensificación del alisio a partir del viernes, que hace que el polvo procedente del Sáhara se desaloje rápidamente".

En cuanto a las precipitaciones, en los próximos días el archipiélago tendrá valores pluviométricos dentro de los valores normales y en julio se espera que estén por encima de los valores de referencia.

PRIMAVERA LIGERAMENTE FRÍA.

Canarias ha dejado atrás una primavera ligeramente fría, con una temperatura media de 19,1ºC, y con precipitaciones normales, si bien el pasado mayo ha sido el cuarto mes de mayo más húmedo de los últimos 30 años, según ha informado el director provincial de la Aemet, Víctor Quintero, que este miércoles ha dado a conocer el resumen del comportamiento meteorológico de la primavera en las islas.

Respecto al comportamiento térmico, en Lanzarote, Fuerteventura y zonas costeras de las demás islas es donde se han registrado las temperaturas más altas, en algunos casos por encima de los valores normales, mientras que en zonas de interior hubo temperaturas algo más frías.

En líneas generales, eso ha dado lugar a que Canarias haya vivido un trimestre ligeramente frío, por debajo de los valores normales -temperaturas medias de los últimos 30 años-, y con algunas zonas de El Hierro y norte de La Palma con temperaturas muy frías, muy por debajo de esos valores de referencia.

Partiendo de eso, el archipiélago inició el año con un invierno muy cálido, de hecho, uno de los más cálidos de los últimos años; sin embargo, a mediados de febrero se produjo un descenso de las temperaturas, aunque no tan intenso como para cambiar el carácter general del invierno.

A lo largo de la primavera, esas temperaturas se han ido recuperando lentamente, pasando de los valores fríos de finales del invierno hasta las temperaturas más cálidas que ya se han registrado en el mes de mayo.

Por meses, en marzo hubo anomalías negativas de las temperaturas entre 0 y 1ºC por debajo de los valores climatológicos normales; en abril, algunas zonas de Gran Canaria, Lanzarote, norte de Tenerife y El Hierro tuvieron un carácter frío, y otras zonas de Tenerife y La Palma se acercaron a valores normales, incluso cálidos, por lo que abril fue ligeramente frío, pero menos que marzo.

Esta tendencia continuó en el mes de mayo, con valores normales, y a principios de junio ya nos encontramos con temperaturas más elevadas, incluso con algún episodio cálido. En cualquier caso, durante la primavera no se produjeron efemérides importantes desde el punto de vista térmico, por lo que ha sido una estación tranquila, y tan sólo hay que destacar los 31,1ºC que se registraron en el Aeropuerto de Fuerteventura el 12 de mayo.

COMPORTAMIENTO PLUVIOMÉTRICO.

Desde el punto de vista de las precipitaciones, el archipiélago ha vivido una primavera normal en relación a los valores climatológicos de referencia, con una precipitación media de 24 litros por metro cuadrado y una repartición desigual de las lluvias, tanto por zonas como por meses.

Marzo y abril registraron valores normales, pero mayo fue muy húmedo. En el norte de La Palma y Tenerife ha sido donde más ha llovido; el norte de Gran Canaria, El Hierro y norte de La Gomera han tenido un carácter húmedo, con algunos puntos muy húmedos, y en Fuerteventura, Lanzarote y sur de Tenerife ha sido una primavera seca, incluso muy seca.

Por meses, marzo ha estado de nuevo dentro de los valores normales, con una precipitación media de 37,4 mm; un comportamiento que se repitió en abril, con una precipitación media de 17,8 mm; sin embargo, el mes de mayo (16,7 mm) ha sido muy húmedo; es más, ha sido el cuarto mes de mayo más lluvioso de los últimos 30 años.

De los tres meses de primavera, mayo fue también el que más episodios de lluvia registró. El más importante ocurrió entre el 8 y el 10 de mayo debido al paso de un frente frío. No obstante, la mayor parte de las precipitaciones de la estación han estado vinculadas al paso de los alisios.

Marzo ha sido un mes seco en Lanzarote, Fuerteventura, sur de Tenerife, sur de La Palma y algunas zonas de El Hierro, y en las vertientes norte de las islas occidentales llovió más de lo normal. El mismo comportamiento ocurre en abril, pero no hay tanta dispersión de las precipitaciones y todas las zonas están en valores normales, con un carácter en general húmedo.

En mayo, mayoritariamente todas las islas estuvieron en valores pluviométricos por encima de lo normal, sobre todo por el paso de ese frente frío, y en lo que ha transcurrido de junio ha habido precipitaciones escasas, apenas en el norte de algunas islas, asociadas al paso de los alisios.

Con respecto al año hidrológico -que va del 1 de octubre de 2015 al 30 de septiembre de 2016 y da una medida de cuánta agua se va acumulando-, empezó con un superávit muy amplio (265%) y a partir del invierno las precipitaciones fueron más escasas, entrando en la zona de déficit, que se ha mantenido hasta hoy. Si bien no es un déficit hidrológico muy grande, está un 8% por debajo de lo habitual para esta época del año, una situación que se repite en el resto de España.