El abogado Pau Molins ha reclamado que el sindicato, única acusación que ejerce acciones penales contra la Infanta, sea condenado en costas, toda vez que ha recriminado que entre los argumentos de la entidad "no concurre ni uno solo de los requisitos" a tener en cuenta para considerar a la Infanta cooperadora necesaria de los dos delitos fiscales que habría cometido su marido, Iñaki Urdangarin, a través de la empresa Aizoon.

En una intervención que se ha prolongado durante cerca de dos horas, el penalista ha considerado "absolutamente desproporcionada" la pena de ocho años de cárcel que Manos Limpias reclama para su patrocinada, "inédita en la historia judicial de este país" y a la que ni tan siquiera se ha enfrentado "el autor" de hechos similares "y por mayor cuantía".

"Más bien parece que [desde Manos Limpias] se representaban a sí mismos para promocionarse, instrumentalizando el proceso penal para sus propios intereses", ha remarcado.

El abogado ha aseverado asimismo que si la Infanta, durante su declaración en el juicio, no respondió a las preguntas de Manos Limpias fue "por coherencia" y "por no dar a Manos Limpias el espectáculo que ha dado durante todos estos años".