Turismo
Una parejas consulta un mapa en una plaza de Varsovia (Polonia) GTRES

Vivimos una era de revolución viajera. Un lustro de crisis, la globalización y los nuevos hábitos tecnológicos se han aunado para voltear un sector que solía estar anclado en la tradición. "Nunca hemos destacado por la innovación: ¡pusimos antes a un hombre en la Luna, que dos ruedas en una maleta!", se lamentaba el jueves Taleb Rifai, Secretario General de la OMT, durante un acto en Madrid de la escuela internacional de formación turística Les Roches.

Nunca hemos destacado por la innovación:  ¡pusimos antes un hombre en la Luna, que ruedas en una maleta!Viajar se ha convertido en una parte importante de nuestra vida. La gente cruza fronteras como nunca antes y este vuelco en las formas, destinos y modos de hacer turismo afecta directamente a España, el tercer país del mundo en visitantes internacionales (68 millones en 2015) y en gasto de turistas (67.000 millones). Pero sobre todo, impacta en una economía que debe a este sector el 10,9% de su PIB (113.690 millones) y que emplea a 2,36 millones de trabajadores, el 12% del total de ocupados en nuestro país.

¿Cuáles son las nuevas tendencias de los turistas españoles? ¿Qué destinos prefieren ahora y qué nuevos métodos para viajar utilizan? Y los extranjeros que visitan España, ¿por qué eligen ahora nuestro país y qué les ofrecemos que no encuentran en otros lugares?

Las nuevas tendencias del turismo

Viajeros más informados. Se acabó viajar a ciegas y cruzar los dedos para que el destino no nos decepcione. Según un reciente estudio de American Express, uno de cada cuatro viajeros selecciona su viaje guiados por recomendaciones en foros, webs y redes sociales; el 58% usa estas páginas para comprobar la calidad de su hotel y el 53% para descubrir planes de ocio en el destino seleccionado. "Las tecnologías de la información han revolucionado el turismo", apuntaba Marta Blanco Quesada, directora general de Turespaña, en el citado foro de turismo. "El turista digital tiene acceso a la información antes, durante y después de un viaje y además ahora le gusta compartir sus experiencias".

Queremos viajar a lugares y vivir en ellos de forma tan local como los localesNuevas plataformas colaborativas. ¿Quién no ha oído hablar Air B'nB, Homeaway o Bemate? Son nombres que ya forman parte del paisaje turístico en España y que están cambiando la forma de hacer turismo. Y la tendencia es alcista pese a la escrutinio fiscal de las autoridades. "Los Gobiernos deben aceptar estos apartamentos turísticos, regularlos y aprovechar los beneficios que producen", añadió Rifai. Según un informe de Esade, el 14% de los turistas que llega a España se aloja en estas viviendas buscando alojamiento hogareño y contacto con la cultura del país. "Queremos viajar a sitios y vivir allí de forma tan local como los locales", zanja Chema González, director estratégico de Bemate.

Experiencias flexibles y personalizadas. El paquete estándar cede terreno con las ofertas personalizadas y los servicios a medida. Incluso las familias requieren a los operadores una fragmentación de las ofertas para satisfacer a los adultos y a los pequeños. "La oferta es más flexible ahora porque la concentración de operadores turísticos y las economías de escala han ayudado a reducir costes", explica a 20minutos Carlos Díez de la Lastra, CEO de Les Roches. La consecuencia es que el viaje ya no solo incluye hotel y avión, sino que el turista dispone ahora una oferta más rica que, en muchas ocasiones, la confecciona el propio usuario a través de las plataformas tecnológicas. Ya sea un parque temático o una ruta peninsular de vinos desde el Penedés hasta Jerez.

El hotel ya no solo es para dormir. Ni grandes habitaciones lujosas donde pasar todo el día encerrado, ni monitores de tiempo libre para ayudar a los menos imaginativos a no aburrirse en su destino. A medio camino entre ambas, los hoteles se han fijado en el "turismo de experiencias" para complementar su propia oferta. Y en algunas ocasiones apuestan por lobbies más grandes para convivir y habitaciones más pequeñas y más liberadas de elementos prescindibles, que obligan a socializar con los anfitriones y el resto de huéspedes.

El móvil es el canal preferido para la reserva de actividades complementarias Turistas 'SoLoMo' que contratan por impulso. Olvidemos por un momento al turista que debate con la familia en una agencia, o en su casa, dónde ir de vacaciones. Pensemos en el pujante viajero digital, independiente y que busca información en tiempo real. "Es difícil hoy en día realizar cualquier compra turística sin interactuar en algún momento con las redes sociales para buscar o contratar viajes", dice Díez de la Lastra. El sector lo llama turista SoLoMo (Social, Local y Móvil) y le dedica sus mayores esfuerzos de márketing digital al ser un viajero que compra por impulso...  y con el móvil. "Es el canal preferido para reservar actividades complementarias", dice Antonio López de Ávila, presidente de Segittur. Tan fácil y tan ágil como estar en la piscina del hotel donde se está alojado y recibir ofertas de experiencias (o hasta de cócteles de un bar cercano) gracias a la geolocalización del smartphone.

Vacaciones más cortas... y en grupo. Los españoles que optan por el alquiler de apartamentos colaborativos tienden cada vez más a reservar por semanas y no por quincenas, según un estudio de Hundredrooms. El metabuscador asegura que un 69% de las búsquedas son para dos huéspedes, pero identifica una opción en crecimiento: "Crecen las búsquedas de apartamentos entre 6 y 10 huéspedes y ya suponen un 9% del total", asegura el estudio.

El viajero español se 'europeiza'. El turismo de playa, tan importante en el pasado, empieza a encontrar alternativa. "La europeización del turista español es la tendencia más importante de todas. Somos un viajero distinto al de hace 15 años, cuando viajábamos a Cancún para encontrar lo mismo que aquí, solo y playa", dice Díez de la Lastra. Este nuevo viajero español, según los expertos, disfruta como sus vecinos continentales del turismo gastronómico, cultural, deportivo y ecológico.

Más turismo urbano a capitales europeas. Al español que busca reposo vacacional ha dejado de asustarle la idea de perderse entre el gentío de las grandes urbes. Según un estudio de American Express, el 26% de nuestros veraneantes de clase media (hogares con más de 30.000 euros de renta) optará este verano por la opción urbana. Y otro análisis, este de la consultora Brain Trust, localiza en las ciudades europeas de interior nuestro destino preferido. "Los países escandinavos, Francia y en general todos los países europeos empiezan a apreciar al turistas español porque tiene más poder adquisitivo que antes", explica Díez de la Lastra sobre un fenómeno que el sector llama City Breaks: viajes más cortos, colaborativos y multidestino. Pero no solo Europa ha empezar a otear veraneantes españoles. "Asia no tenía antes turistas españoles y ahora empieza a recibir".

Turismo Low-Cost. Para aquellos con presupuesto limitado, las nuevas tecnologías han abierto una panoplia de opciones de veraneo sin necesidad de endeudarse. Iniciativas como el couchsurfing (que ahorran el coste de la estancia al alojarse en el sofá de una casa), home exchange (intercambia tu casa con otra sin coste para los participantes) o wooffing (estancia y comida gratuita a cambio de unas horas de trabajo en fincas rurales) se han abierto paso entre un turista de perfil de gasto bajo, estudiantes o turistas deseosas de sumergirse en los países visitados como si fuera un habitante local.

¿Y qué tipo de turismo está llegando a España?

Bienvenido Mr Marshall... adiós Mr. Ivanov. A la espera de saber si el bréxit y la depreciación de la libra afecta a la llegada a España de británicos —uno de cada cuatro visitantes son de Reino Unido—, los expertos identifican variaciones en la nacionalidad de los turistas. "La caída más brusca ha sido la del turismo ruso, de alto poder adquisitivo y muy arraigado en la Costa del Sol, por la depreciación dramática del rublo", asegura Díez de la Lastra. ¿Y quién cubre el hueco? Según José Luis Zoroeda, vicepresidente de la patronal Exceltur, hay "un crecimiento en las llegadas de nórdicos y de estadounidenses", en este último caso favorecida por la depreciación del euro frente al dólar.

El turista chino tiene un perfil gastador, es un país con hordas de millonarios El turista chino (y su dinero) han descubierto España. Hasta hace cinco años el turista chino, de alto poder adquisitivo, basaba sus movimientos entre Londres y París. Pero España ha comenzado a estar en su radar. "Llegan en cifras considerables y es bueno porque tienen un perfil muy gastador, es un país con hordas de millonarios", dice Díez de la Lastra. El gasto es, precisamente, una de las asignaturas pendientes del turismo en nuestro país: los visitantes crecen un 13,6%, pero el gasto que realizan solo aumenta el 4,3%. Es decir, más turistas, pero con el bolsillo justito. El Gobierno impulsó recientemente un Plan de Turismo de Compras para captar a turistas como los chinos, de alto poder adquisitivo, elevar ingresos y que la media de 129 euros por día se acerque a los 200 de un país como Francia.

El terrorismo seguirá beneficiando a España. El exponencial crecimiento del turismo extranjero en España en los últimos años enraiza en la inestabilidad política de los competidores del Mediterráneo oriental por la inestabilidad política. Exceltur, en su último informe de Perspectivas Turísticas observa "favorables expectativas de crecimiento" el resto de año por estas circunstancias, agravadas en los últimos meses "por los recientes atentados en capitales europeas como París y Bruselas" así como los de Estambul y Ankara, en Turquía. La patronal espera que se beneficien sobre todo los hoteles en la costa.