Manifestación en apoyo a Alejandro
Alejandro Fernández consuela a su madre durante la concentración celebrada en su apoyo. Pepe Torres / EFE

Este martes se cumple una semana de la entrada en prisión de Alejandro Fernández Fernández, el joven condenado a cinco años de cárcel por el uso en 2010 de una tarjeta falsa. Tras serle denegado el indulto total, su abogado, Javier Gómez Rosales, lucha ahora por lograr que se lo concedan de forma parcial, sobre la pena por tenencia de tarjetas de crédito falsas, que asciende a cuatro años de prisión.

El letrado presentó la solicitud el pasado viernes y ese mismo día el ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, afirmó que estudian "con mucho interés" indultar a Alejandro. El Ejecutivo tiene "la mejor voluntad", dadas las circunstancias del caso, aseguró, matizando así lo dicho por su compañero de Gobierno Rafael Catalá solo dos días antes. El titular de Justicia había defendido el miércoles que no se hubiese aceptado la medida de gracia para este granadino de 24 años.

Gómez Rosales ha requerido a la Audiencia Nacional la excarcelación de su defendido mientras esa solicitud de indulto se resuelve, requerimiento sobre el que aún no ha recibido respuesta. Desde que fue condenado y hasta que ingresó en el centro penitenciario de Albolote hace siete días, este chico estuvo en libertad provisional, yendo a firmar al juzgado cada quince días. "La prisión le destruye una vida por la que tanto ha luchado", afirma el abogado, quien recuerda que este joven ha reconducido su camino.

En esa reinserción insiste Rosario Fernández en la emotiva carta que le ha escrito a su hijo y en la que aboga por que sea indultado:

'Carta de una madre desesperada'

Me siento vacía, me falta una parte de mí. La tristeza de no poder verte, acariciarte, estar al lado, como madre e hijo. No sé en qué hemos fallado. Hemos intentado inculcarte y enseñarte unos valores, que nos has demostrado que tienes durante este tiempo. Llevamos seis años viviendo esta pesadilla de la cual no despertamos, no dormimos pensando en cómo estarás, si habrás comido, si seguirás siendo el mismo que cuando entraste.

Cometiste un error, una junta inapropiada en una mala edad, y te engañaron, pero tú has tenido la valentía de dar la cara y reconocerlo. Sueño cada día con poder sentirte cerca y verte como tú has sido siempre y no como estos días, que ni comías. Tus ojos entre lágrimas reflejan el dolor. Jamás olvidaré ese duro momento, fue como si me quitaran la vida en un instante.

Hijo, lo siento, me gustaría tener más recursos para ayudarte, me arrepentiré toda mi vida de no haber podido darte más defensa que mi corazón y mi lucha. Hasta el último recurso haremos todo lo que esté en nuestras manos, porque estás donde no mereces, ni debes estar. Te prometo que voy a luchar para verte feliz, verte seguir con tu vida, tu mujer, tu casa, tu trabajo y tu familia.

Hago un llamamiento a la Justicia, al ministerio, a los jueces, al presidente del Gobierno, a la presidenta de la Junta de Andalucía, a quien corresponda. ¡Que me ayuden! Revisen el caso de mi hijo, ¡por favor! Os lo pide una madre muy desesperada por la injusticia que se ha cometido con la condena de mi hijo. No entiendo de leyes, pero mi hijo ahora es una persona totalmente reinsertada en la sociedad y no se merece este castigo tan duro y tan elevado, que le destruyan la vida a él y a toda la familia por un error que cometió hace seis años. Busquen la manera de que lo pague de otra forma. ¡Indulto para Alejandro!