Es el quinto brote en Andalucía en lo que va de año. La lengua azul ha reaparecido en Córdoba tres años después de que se detectase el último caso. Esta vez ha ocurrido en Posadas. El Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, en Madrid, ha confirmado a la Consejería de Agricultura y Pesca los resultados analíticos que corroboran la existencia de un foco de fiebre catarral ovina en este municipio de la comarca del Bajo Guadalquivir.

Fuentes de la Junta informaron de que, ante la aparición de este caso, se investigarán las explotaciones localizadas en un radio de 20 kilómetros alrededor de la afectada. Lo que está claro es que los diez animales que sufren ya la enfermedad serán sacrificados. No obstante, hay que recordar que esta patología no afecta de ningún modo a los humanos.

Fue el pasado 5 de septiembre cuando el titular de la explotación informó a la Consejería de las sospechas de que la lengua azul había aparecido en su propiedad. Las pruebas posteriores le han dado la razón.