Tras meses de incumplimiento de los compromisos adquiridos, parece que al fin algo se mueve en España en materia de acogida de refugiados. Este martes han llegado los primeros 20 reubicados procedentes de Grecia. A ellos les seguirán otros 44 el 30 de mayo, y, previsiblemente, 19 más el 1 de junio.

De los 20 refugiados -13 sirios y 7 iraquíes- que han llegado a España, diez han sido enviados a Barcelona, 9 a Zaragoza y uno a Sevilla. Son mayoritariamente familias, uno de ellos es un bebé que ha nacido durante el exilio de su país, y ya reciben el apoyo de las ONG que se van a encargar de su acogida.

Son en total 83 de los 150 refugiados a los que España se comprometió a trasladar en marzo desde el país heleno. Los 67 restantes se espera que lleguen antes de que finalice el próximo junio, cuando está previsto que lo hagan también 32 refugiados procedentes de Italia, que se sumarán a los 18 que ya lo hicieron en diciembre de 2015 en el marco de un primer proyecto piloto.

Tanto España como Europa deben acelerar enormemente si quieren respetar los acuerdos a los que se comprometieron Esos 18, de un grupo inicial previsto de 50, son los únicos refugiados que España ha reubicado hasta ahora dentro del pacto al que los 28 llegaron con Bruselas el pasado mes de septiembre, en el que a los 40.000 pactados en junio, los Estados se comprometían a reubicar otros 120.000. En total, 160.000 personas que distribuir entre los países miembros antes de 2017, procedentes principalmente de los centros de recepción de Grecia e Italia, puntos de entrada a Europa de miles de refugiados durante la peor crisis humanitaria que vive el continente desde la II Guerra Mundial. Ese era el pacto, y a España le correspondían 16.000.

Con las cifras actuales, para cumplir su promesa España tendría que acoger más de 2.000 refugiados al mes. En lugar de eso, el ministerio del Interior ha informado de que, de aquí a finales junio, habremos recibido a 586 personas necesitadas de asilo, ya que a las 200 reubicadas desde Grecia e Italia habrá que sumar, también en las próximas semanas, otras 386 procedentes de Lïbano (285) y Turquía (101) dentro del plan de reasentamiento desde terceros países (fuera de la UE).

"Esperamos que la llegada de un nuevo grupo de refugiados a través de la reubicación se convierta en el impulso de este proceso, que tanto España como Europa deben acelerar enormemente si quieren respetar los acuerdos a los que se comprometieron", afirman desde la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), unas de las ONG que trabajan en España en la recepeción de personas necesitadas de protección internacional.

"El sistema de acogida en España está preparado para ello, pero es necesario que los Estados Europeos pongan los medios necesarios para que a las personas que llegan a Europa en busca de asilo se les informe y se les ofrezca la posibilidad real de participar en este programa. La situación en Grecia sigue siendo desesperada para miles de familias que han huido de la guerra y la persecución", añaden.

Interior insiste en que, una vez se materialicen estas reubicaciones y reasentamientos, España habrá asumido el 11,8% de las 1.683 reubicaciones realizadas hasta el momento por los países europeos que forman parte del programa, y "se convertirá en el quinto Estado que recibe mayor número de refugiados", lo que supone "el 6,1% del total de 6.321 reasentamientos que hasta el momento se han realizado en Europa".

Bruselas, insatisfecha

Pero frente a tanta autosatisfacción, la Comisión Europea (CE), en un informe de la semana pasada, concluía que "el progreso del sistema de reubicación de emergencia y de reasentamiento sigue siendo insatisfactorio", a pesar de que observa indicios de una tendencia más positiva de cara a futuras acciones. "No podemos estar satisfechos con los resultados obtenidos hasta ahora. Hay que hacer más y más rápido. Debemos responder rápidamente a la urgente situación humanitaria en Grecia y evitar el deterioro de la situación en Italia", afirmó el pasado miércoles el comisario europeo de Migración, Asuntos de Interior y Ciudadanía, Dimitris Avramopoulos.

No podemos estar satisfechos con los resultados obtenidos hasta ahora. Hay que hacer más y más rápido Así, la CE insta a los Estados miembros a poner en marcha una "planificación eficaz para cumplir y aumentar sus promesas y reducir el tiempo de respuesta a las solicitudes de reubicación". "Puede ser más rápida si los Estados ponen empeño realmente. Su falta de voluntad política ha sido el factor más importante en la ralentización del proceso", sostiene Bruselas.

En este sentido, el Gobierno español en funciones echa balones fuera y alega que "tanto el proceso de reubicación como el de reasentamiento conllevan una serie de tramitaciones reguladas, muchas de ellas en los países donde se encuentran los refugiados, que requieren, de forma inevitable, de tiempo para su desarrollo y ejecución".

El Sistema español de Acogida e Integración de solicitantes/beneficiarios de protección internacional ofrece a sus beneficiarios la permanencia en un centro de acogida bien del Ministerio de Empleo y Seguridad Social o de ONGs (subvencionadas por este departamento ministerial), en el que se garantiza alojamiento, manutención, asistencia jurídica, asistencia psicológica, atención social y asesoramiento, acompañamiento a centros escolares, sanitarios y sociales públicos, aprendizaje del idioma y habilidades sociales básicas, orientación e intermediación para la formación profesional y la reinserción laboral, actividades culturales y ayudas económicas. Dichas coberturas tienen un tiempo limitado y muchas expiran a los seis meses.