A las chicas que entran en la Escuela de Belleza de Santa Cruz les enseñan a contonearse, a posar ante las cámaras y hasta a coger los cubiertos.

Y, si es necesario, les retocan aquellas partes menos agraciadas de su físico. No en vano la directora de la Escuela es la dueña de la cadena de clínicas de cirugía estética más importante del país.

Bellezas hechas a medida

El resultado es una reina de la belleza 'súper-étnica', pero hecha a medida, que resalta los valores y la vestimenta patria.

Es la otra cara de la Bolivia de Evo Morales.