Jordi Parayre
Jordi Parayre. ARCHIVO

Un juzgado de Barcelona ha citado a declarar en calidad de imputados a dos cargos municipales del distrito de Ciutat Vella para que aclaren su responsabilidad en las molestias que presuntamente causó el ruido de la sala de fiestas 'El Cangrejo' a los vecinos que residen encima de ese local.

Jordi Parayre y Joan Carles Talens están imputados porque no hicieron caso a los técnicos que recomendaban el cierre
El juez ha citado a declarar a finales del mes de octubre al gerente del distrito de Ciutat Vella en 2005,
Jordi Parayre, y al jefe del departamento de licencias e inspección, Joan Carles Talens, por un presunto delito contra los recursos naturales, el medio ambiente y la salud pública y otro de prevaricación medioambiental.

También se ha citado a declarar al propietario de 'El Cangrejo', Eugenio Julián Bergés, quien reabrió el local este verano tras tenerlo un año clausurado para reformarlo y adaptarlo a las exigencias administrativas.

Denunciados en 2005

Los vecinos afectados por los ruidos presentaron en 2005 una denuncia ante el distrito de Ciutat Vella, que abrió un expediente administrativo.

Cuando se inspeccionó el local se comprobó la existencia de contaminación acústica y la falta de insonorización y los técnicos propusieron en dos ocasiones el cese de actividad del local y su adecuación a la normativa medioambiental vigente.

Los cargos municipales querellados dictaron una orden de cierre en octubre de 2005, aunque la Fiscalía mantiene que no la ejecutaron y que en definitiva "nada hicieron para cumplir la legalidad e impedir la prosecución de la actividad contaminante, consintiéndola, permitiéndola y tolerándola".

Sólo cuando Parayre y Talens tuvieron constancia de la presentación de una querella contra ellos y del inicio de la investigación cambiaron su actitud.

'El Cangrejo' fue precintado el 14 de julio de 2006 por incumplimiento de la normativa.