El Partido Popular volvería a ganar las elecciones con una estimación de voto del 27,4%, según el último barómetro electoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Este resultado supondría una caída de algo más de un punto porcentual respecto a los resultados de los conservadores en las pasadas elecciones del 20 de diciembre (28,7%). Este resultado también empeoraría las estimaciones que el CIS le otorgó al PP en enero (28,8%). A pesar de las pequeñas fluctuaciones, estos resultados reflejan que el Partido Popular se mueve bajo un suelo electoral muy firme.

El PSOE, por su parte, quedaría como la segunda fuerza más votada con el 21,6% de los sufragios, lo que supone una caída de medio punto respecto a las pasadas elecciones, donde obtuvo un 22,01%. Sin embargo, el apoyo de los ciudadanos del PSOE ha crecido desde enero tras los fallidos intentos de Pedro Sánchez por formar Gobierno. Desde enero, la estimación de voto del PSOE sube un 1,1%.

PSOE y Ciudadanos, los partidos que pactaron para formar Gobierno, mejoran sus estimaciones de voto respecto a enero mientras PP y Podemos bajanEl estudio del CIS también refleja que la actuación de Ciudadanos durante las negociaciones, llegando a pactar con el PSOE, ha sido bien valorada por los votantes. Tras obener un 13,9% de los votos en las elecciones y una estimación del 13,3% en el CIS de enero, la formación naranja crece hasta situarse tercera con un 15,6% de los votos en el último barómetro.

La estimación del CIS aventura que Podemos por si sólo, sin las confluencias y sin Izquierda Unida, quedaría relegada a la cuarta fuerza política con un 12%. Este resultado supone una caída del 1,3% de los votos respecto al CIS de enero y de siete décimas respecto al 20-D, donde la fuerza morada obtuvo el 12,7% de sufragios.

Si a Podemos se le suman las estimaciones de voto que el CIS le otorga a los conglomerados de partidos que formaron la listas de confluencia del pasado 20-D como Compromís (0,4%), En Marea (1,5) o En Comú Podem (3,8%); la estimación global de unas coaliciones similares a las de los pasados sufragios ascendería al tercer puesto con el 16,6% de los votos aunque perdería mucho margen respecto a enero (22,0%).

Por otro lado, Izquierda Unida mejora sus espectativas electorales respecto a los resultados del último barómetro del CIS, correspondiente al mes enero. Pasa de un 3,7% (muy cercano al 3,67% obtenido el 20-D) a un 5,4%.

En un hipotético caso de que el proceso de confluencia de IU con Podemos llegue a puerto y que las confluencias sigan unidas, la suma de sus estimaciones es de un 22%. Eso supondría la materialización del sorpasso al PSOE. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las posibilidades electorales de una coalición no se pueden explicar mediante el sumatorio de sus estimaciones de voto por separado ya que la encuesta no pregunta de manera explícita sobre ese supuesto, cuyas implicaciones e impacto sobre el votante rebasan las posibilidades operativas de este estudio.

La encuesta de la que se desprenden estos resultados consta de 2.500 entrevistas personales realizadas entre el 1 y el 10 de abril, coincidiendo, por ejemplo, con la publicación de los 'papeles de Panamá' y con los días claves de las fallidas negociaciones para formar Gobierno, antes de que se supiera que se iban a repetir las elecciones.

Aumenta la preocupación de los españoles por la falta de gobierno

La preocupación de los españoles por la falta de gobierno ha aumentado notablemente en el último mes, al pasar del 3,5 al 7,1%, mientras que el paro se mantiene como el principal problema, seguido de la corrupción.

La falta de gobierno pasa a ser el octavo problema de los ciudadanos, cuando en marzo se situó en la décima posición, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente del mes de abril. La ausencia de gobierno debido al bloqueo político entró en la lista de problemas más importantes para el CIS el pasado mes de febrero, con un porcentaje del 1,4%.

El paro sigue siendo la principal preocupación de los españoles, con un 78,4%

El paro sigue siendo la principal preocupación de los españoles, con un 78,4% -en marzo fue del 77,1 %-, por delante de la corrupción y el fraude (47,8%), los problemas de índole económica (25,1%), los políticos en general y los partidos (20,8%) y los problemas de índole social (9,7).

La lista de los diez problemas más destacados la completan los vinculados con la calidad del empleo (4,3 %) y el terrorismo internacional (3,9%), que desplaza de este puesto a la inmigración (3,5%).

En correspondencia a la preocupación por la falta de gobierno, la encuesta refleja un incremento de la inquietud por la situación política, que ven negativa ocho de cada diez ciudadanos (81,9%, dos puntos más que en marzo). El 14,9% la ve regular, mientras solo el 1,4 la considera positiva. La mitad de los consultados (49,4 %) percibe que el escenario político ha empeorado, frente al 40,2 que lo ve igual y el 7,2 que piensa que ha mejorado.

En cuanto a la situación económica, el sondeo arroja datos similares al de marzo, ya que el 68,4 por ciento considera que es negativa, mientras que el 28,2 la ve regular y solo el 3 por ciento la califica de positiva. Algo más de la mitad de los españoles (52,9%) ve el panorama económico igual que hace un año. La ven peor el 28,9 % y, en cambio, el 16,7% estima que ha mejorado.

La valoración de Rivera sube tras pactar con el PSOE

El líder del PP, Mariano Rajoy, y el de Podemos, Pablo Iglesias, son los políticos más penalizados por su actuación durante las negociaciones para formar gobierno, mientras que el de Ciudadanos, Albert Rivera, sube su puntuación y el socialista Pedro Sánchez baja una décima. El portavoz parlamentario de IU, Alberto Garzón, sigue siendo el líder político más valorado, incluso sube una décima respecto a la encuesta poselectoral del pasado enero.

Como novedad en el ránking de líderes políticos derivado de dichas negociaciones irrumpe el valenciano Joan Baldoví (Compromís) en cuarto lugar. Baldoví, que en el último momento presentó al Rey un pacto de mínimos para un gobierno progresista, ha subido cinco puestos en tres meses y ha pasado de una valoración de 3,37 puntos a 3,83.

El político más valorado vuelve a ser Alberto Garzón, seguido de Xavier Doménech, Albert Rivera y Joan BaldovíEl segundo representante cuya actuación política valoran más los ciudadanos es el catalán Xavier Doménech (En Comú Podem), con 4,19 puntos, mientras que Albert Rivera se mantiene en tercera posición y es el único de los grandes líderes nacionales que sube su puntuación, de 3,92 a 3,99.

Mariano Rajoy, que en enero ocupaba el puesto once de trece en la lista, con 3,08 puntos, a pesar de haber gando las elecciones unas semanas antes, ha bajado su puntuación hasta el 2,89 y se sitúa ahora en el puesto trece de quince.

Pablo Iglesias, por su parte, pierde más de medio punto de valoración, del 3,78 al 3,16, y pasa de ser el cuarto líder más valorado al décimo.

Respecto a los líderes nacionalistas, aunque Doménech ocupa el segundo puesto, su valoración baja del 4,26 de enero al 4,19. La canaria Ana Oramas (CC) se mantiene en el sexto puesto y baja unas décimas (3,66 a 3,61), seguido de Aitor Esteban (PNV), también a la baja, con 3,45 y Onintza Enbeita (Bildu), con 3,42. Al alza, Francesc Homs (DiL) consigue 3,35 puntos frente a los 3,17 de enero, y le sigue Joan Tardà (ERC), con 3,28.

Por detrás de Rajoy, en penúltimo lugar se sitúa Pedro Quevedo (Nueva Canarias), al que más del 91% de los encuestados afirma no conocer e Isidro Martínez (Foro Asturias), desconocido para más del 92%.