FOTO: MSF Vigo
FOTO: MSF Vigo EUROPA PRESS

Médicos Sin Fronteras (MSF) denuncia que cada vez "está más claro que los hospitales son un objetivo militar repetido" y critica que las sanciones impuestas a implicados en estos incidentes "contribuyen muy poco a disuadir de que estos ataques se repitan en el futuro". No obstante, aunque la ONG no pide "justicia", sí quiere que se depuren responsabilidades y se tomen medidas.

El presidente de Médicos Sin Fronteras en España, José Antonio Bastos, ha subrayado este miércoles en Vigo que si bien los ataques a los hospitales no son nuevos, "lo que ha cambiado completamente" es que ahora hay "una secuencia de ataques contra instituciones sanitarias llevadas a cabo por estados, muchos occidentales".

Así, ha asegurado que los hospitales han sido bombardeados por "el ejercito norteamericano, el sirio, probablemente la aviación rusa, y la coalición liderada por Arabia Saudí, que incluye, Inglaterra, Estados Unidos y Francia".

"Es peor de lo que imaginamos", ha añadido, en referencia a "la táctica terrorista del 'doble golpe', que están haciendo hoy día las aviaciones de estos países" y consiste en "un primer ataque que causa víctimas y un segundo ataque que persigue matar a los rescatadores y a los que asisten a las víctimas".

En concreto sobre los ataques a MSF, ha dicho que son "muy significativos y gravísimos" pero ha reconocido que "en realidad son un número reducido porque en realidad se están bombardeando muchos más hospitales, de ONG más pequeñas o iniciativas locales". Sobre éstos, ha trasladado el reconocimiento y apoyo de MSF porque "están haciendo algo absolutamente heroico".

En cuanto a las motivaciones tras los ataques, ha manifestado que es "dificilísimo -ponerse- en la mente psicopática de alguien que decide asesinar médicos, niños y enfermos", sin embargo, sí que los ha vinculado a la "absoluta obsesión" de los países occidentales con la seguridad y la lucha antiterrorista".

En relación a ello, ha subrayado que estas cuestiones están siendo "una prioridad tan absoluta que se está empezando a llevar por delante cosas muy básicas de convivencia humana mínima", y ha reparado en que a la ONG le preocupa "muchísimo" que en algún lugar se pueda estar "empezando a tomar la decisión de responder a la brutalidad con más brutalidad".

EXIGE INVESTIGACIONES INDEPENDIENTES

El presidente de Médicos Sin Fronteras en España ha exigido que se abran investigaciones independientes ante cada uno de los incidentes de ataques a hospitales, para lo que ha señalado que espera "empujar" a la comunidad internacional, siendo el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas "el primer paso".

Así, ha matizado que no piden una investigación "como la que ha habido en Afganistán, por el propio perpetrador de la agresión, que es el ejército de norteamérica, y tiene unas conclusiones, como era predecible, muy poquito sólidas, fiables y no conducen a evitar nuevos ataques en el futuro".

De hecho, en alusión a lo ocurrido en Kunduz (Afganistán) en un ataque perpetrado por Estados Unidos el 3 de octubre de 2015, que se saldó con 42 muertos y 37 heridos, Bastos ha dicho que las sanciones administrativas de las personas implicadas son "de una pequeñez tan desproporcionada a la gravedad de un ataque durante una hora, que contribuye muy poco a disuadir que estos ataques se repitan en el futuro".

Acerca de estas investigaciones, ha dicho que el objetivo de la ONG "en principio no es la búsqueda de la Justicia, porque si MSF se involucra directamente -tendría- muchos problemas para acceder" a los lugares de conflicto, sino que lo que quiere "es una rendición de cuentas factual: Por qué sucedió y quién tomó las decisiones para poder adaptar y anticipar este tipo de incidentes".

Igualmente, exige que se depuren responsabilidades y se tomen las medidas que sea necesario tomar, "que pueden llegar a entrar en un proceso judicial, pero no será decisión de MSF sino de las instituciones que hagan la investigación", ha recalcado.

Finalmente, ha señalado que la ONG también reclama "reafirmar de manera muy formal y contundente el estado protegido y no beligerante de las instituciones sanitarias, pacientes y profesionales de salud en situaciones de guerra", además "del derecho vital de los civiles a recibir asistencia médica en situación de seguridad y el derecho y obligación de los profesionales de dar asistencia médica a todos los que los necesiten, sean civiles, combatientes o criminales".

NO CAE EN EL DESÁNIMO

Al ser cuestionado sobre si estos ataques generan miedo en los voluntarios o posibles voluntarios de MSF, Bastos ha respondido con un tajante "no", y ha aseverado que, contrariamente, "desde el principio de la guerra de Siria -han- tenido más profesionales voluntarios".

Según ha remarcado, tienen una gestión de seguridad muy cuidada y los profesionales trabajan en hospitales seguros, y de hecho como en el norte de Afganistán no tienen "garantías de que no se pudiera repetir el incidente" no han vuelto a trabajar en la zona.

Pese a todo, ha insistido en que "estos ataques no desaniman a los profesionales de MSF, al revés, -les- anima a alzar la voz con indignación para exigir que esto no se repita, y buscar con creatividad e innovación nuevas maneras de llevar asistencia médica a las víctimas de los conflictos, porque sino no hay nadie que les asista", ha concluido.

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