Primero de Mayo en Madrid
Manifestación del Primero de Mayo de Madrid en 2015, en la que participaron miles de personas para pedir el fin de las políticas de recortes. J. J. Guillén / EFE

CC OO y UGT han convocado para este Primero de Mayo movilizaciones en 76 ciudades "contra la pobreza salarial y social", unos actos que, según han avanzado los sindicatos, tendrán "clara intencionalidad política" y servirán de plataforma para el cambio profundo de las políticas económicas.

Para los sindicatos, las manifestaciones de este Primero de Mayo, en vísperas de la disolución de las Cortes, deberán suponer "un punto de inflexión" para los partidos políticos y la apertura de un debate para el giro social.

En la presentación de los actos que se celebrarán en toda España, los secretarios generales de CC OO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Pepe Àlvarez, respectivamente, han coincidido en que este 1 de mayo tiene que suponer "un paso definitivo" para la derogación de las dos reformas laborales y situar, de forma "clara y directa", las reivindicaciones de los sindicatos para crear empleo.

En este sentido, el secretario general de UGT de Cataluña, Camil Ros, ha afirmado que "no descarta" que se convoque una huelga general para derogar la reforma laboral del PP si el gobierno que salga de las nuevas elecciones generales no lo hace. Ros ha asegurado no se puede permitir que se "cronifique" la situación de pobreza que, según él, tiene mucha gente trabajadora. Ha explicado que se está generando más riqueza que en 2015, pero ha lamentado que se la están quedando solo "unos cuantos", cuando se debería repartir entre toda la ciudadanía.

Derogación de las dos reformas laborales

En un manifiesto conjunto titulado: Contra la pobreza salarial y social. Trabajo y derechos, UGT y CC OO han expresado su absoluto rechazo a las políticas de "ajuste, austeridad y recortes" pero también "a la devaluación salarial y a las reformas laborales regresivas adoptadas estos últimos años".

Por ello, los sindicatos han exigido un cambio urgente de política económica que sitúe en primera línea la recuperación del empleo estable, de los derechos económicos y laborales y la mejora de las condiciones de vida y de trabajo en el plazo más corto posible.

En este escenario, UGT y CC OO han planteado un plan de choque para el empleo en todas sus dimensiones, una "verdadera" reforma fiscal, la derogación de las dos reformas laborales, el aumento de los salarios de manera coherente con la fase de crecimiento económico y también del salario mínimo, la recuperación de los servicios públicos, del poder adquisitivo y de los derechos laborales.

También han abogado por fortalecer la negociación colectiva, impulsar una potente política industrial que genere empleo estable, revertir la última reforma de las pensiones, mejorar la protección por desempleo e implementar una nueva prestación de ingresos mínimos que garantice una prestación a todas las personas en disposición de trabajar que carezcan de empleo y de ingresos suficientes.

En una manifestación paralela, también al mediodía, USO recorrerá el centro de Madrid para reivindicar que la recuperación económica "llegue a los hogares, al empleo, a los servicios públicos y a toda la ciudadanía".

Este sindicato, que también ha convocado movilizaciones en otras ocho ciudades, exige que la economía se ponga al servicio de las personas y por ello pide que se doten económicamente las prestaciones sociales para las personas en situación de pobreza y exclusión social.

Por su parte y con motivo de este día, la central sindical de funcionarios CSI-F ha hecho público un manifiesto en el que apuesta por la "regeneración democrática de la representación sindical" y asegura que los trabajadores están cansados del modelo sindical bipartidista, subvencionado y desvinculado de los problemas de la gente.

También otros sindicatos, como CGT y CNT, han convocado manifestaciones en esta jornada reivindicativa. La CGT ha hecho público un manifiesto en el que reclama la "reconquista de libertades y derechos laborales perdidos", mientras que CNT ha exigido "la sustitución de los privilegios por igualdad y justicia social".