ETA ha intentado causar una auténtica masacre en Logroño (La Rioja) sólo un día después de avisar en un comunicado de que seguiría atentando. El coche bomba que ha colocado en un aparcamiento al aire libre junto a la delegación del Ministerio de Defensa en Logroño estaba cargado con más de 61 kilos de explosivos, según el secretario de Estado de Interior, Antonio Camacho.

El fallo del detonador evitó una tragedia en la capital riojana

Afortunadamente, el mecanismo que tenía que hacerlo explotar falló. Ésa era la pequeña explosión que los vecinos de la zona, en pleno centro de la ciudad, escucharon sobre las 23:30 horas. Tras el fallo en el detonador, un equipo de desactivación de explosivos (Tedax) trabajó durante toda la noche.

A primera hora de la mañana lograron desactiva la carga explosiva. El alcalde de la ciudad, Tomás Santos, ha asegurado que la situación "está controlada". Ha lanzado un mensaje de tranquilidad a la población y ha asegurado que "podía haber sido muy grave".

Los terroristas incluyeron un bidón de gasolina que borraría cualquier huella tras la explosión

El coche bomba tenía un mecanismo "muy sofisticado". El Ford Fiesta verde llevaba en su interior dos grandes ollas llenas de explosivos y ancladas al suelo del automóvil, además de un bidón repleto de gasolina que al explotar tendría la misión de borrar cualquier prueba que identificara a los autores del fallido atentado.

Aviso al diario 'Gara'

Alrededor de las 23.00 horas de la noche del domingo se recibió un aviso en el diario 'Gara' en el que una persona, que afirmó hablar en nombre de ETA, alertaba de la colocación de un artefacto en la citada delegación, situada en la calle Antonio Sagastuy, en pleno centro de Logroño.

Sobre las 23.30 estalló un pequeño artefacto en el vehículo que sería el iniciador de la carga explosiva del coche bomba.

Ciudadanos de Logroño y autoridades municipales y regionales han celebrado una concentración de condena al atentado en la plaza del consistorio.

Coche robado en Francia

El coche-bomba llevaba placas de matrícula falsa de un coche de la misma marca de Fuengirola (Málaga), que habían sido dobladas con una troqueladora robada por la banda en la localidad guipuzcoana de Usurbil, en el año 2002. El vehículo era un Ford Fiesta de color verde que fue robado el pasado lunes 3 de septiembre, en el Departamento 81 de Francia.

El "petardo" de Fuenmayor

El 2 de septiembre, coincidiendo con la operación de tráfico de regreso del verano, estalló en la localidad de Fuenmayor un pequeño explosivo sin consecuencias. ETA colocó otros cuatro en sendas carreteras próximas al País Vasco.