La legalización de la marihuana en España parece cuestión de (poco) tiempo. Los jóvenes españoles, el grupo poblacional con un consumo más habitual de cannabis, se muestran cada vez más partidarios de la regulación de su uso, cultivo y venta.

A día de hoy, el 63,5% de los jóvenes entre 16 y 34 años aprueba legalizar la venta de la marihuana, según un estudio presentado este miércoles por la Fundación Ayuda contra la Drogadicción (FAD). Esto supone un leve incremento de los partidarios de la regulación, que en dos años han subido del 62% al 63,5%, un paso que se acompasa de la evolución a la baja del porcentaje de prohibicionistas, jóvenes contrarios a la legalización, cuya opción desciende del 34,8% al 32,%.

La posición 'prolegalización' es más respaldada entre los jóvenes que en el conjunto de la población en España. Aun así, el porcentaje a favor de la regulación es también mayoritario (52%) según indicó un estudio, también de la FAD, hace un par de años. En consumo, los datos oficiales contabilizan un 9% de población usuaria de cannabis, cifra que se mantiene estable y que asciende al 17% de la población de 16 a 34 años. En su conjunto, hay entre dos y tres millones de consumidores de marihuana en España.

El estudio de la FAD (basado en una encuesta a 1.205 jóvenes entre 16 y 34 años) ha preguntado por la percepción de riesgo en el consumo de esta sustancia ilegal. Mayoritariamente, los jóvenes consideran que el cannabis es "algo o bastante" peligroso (85,7%), sobre todo si su consumo es diario (62,8%). Sin embargo, un 37,5% considera que no da problemas aunque se tome de manera frecuente. Los jóvenes equiparan sus efectos para la salud a los del alcohol. Incluso consideran que a largo plazo el consumo de cannabis resulta más beneficioso para la salud que el alcohol.

Los jóvenes consideran que el consumo de cannabis a largo plazo es más beneficioso para la salud que consumo de alcohol La normalización de la convivencia con el cannabis es una realidad. Más de la mitad de la muestra de la  FAD expuso que no variarían su opinión sobre un amigo o amiga si empezara a consumir cannabis. Cifras similares arroja el estudio para el caso de que los amigos dejaran de consumirla. Los jóvenes perciben de forma mayoritaria (45%) que el mensaje procannabico está calando en la opinión pública. Aunque ellos aseguran que personalmente no han cambiado de parecer recientemente (61%).

Los jóvenes españoles considera que la legalización conllevaría un aumento del consumo. De esa opinión es el 55% de los consultados, aunque son más optimistas en cuanto a los problemas que esto acarrearía. Para la mayoría, los problemas derivados del consumo de cannabis "no variarían" o incluso "disminuirían" en un escenario de cannabis legal. Llamativamente, una inmensa mayoría de los jóvenes (81,2%) asegura que no cambiaría su consumo respecto del actual. Solo un 6,6% afirma que lo probaría y un 4,9% que sí consumiría más.

Legalización sí, regulación ¿cómo?

Con los argumentos favorables a la legalización asimilados por la mayoría social, el melón del debate que se abre es precisamente el de una regulación eficaz. En la pasada campaña electoral, tanto Ciudadanos como Podemos manifestaron su voluntad de intentarlo. Los procannabis, organizados en la plataforma Regulación Responsable, preparan ya una proposición no de ley para el Parlamento. "Queremos una solución de consenso. Estamos sentando las bases para que en 2017 sea el año en el que se abra el debate y la que venga sea la legislatura en la que finalmente se opte por una regulación del consumo personal, el autocultivo, las cooperativas y la dispensación sanitaria", explica Ramón Morcillo, portavoz de Regulación Responsable.

Volviendo a la encuesta de la FAD, los jóvenes apuestan mayoritariamente por legalizar una "venta controlada a adultos en sitios autorizados" (53,6%), frente posiciones mucho más minoritarias que defienden la liberalización sin limitaciones de espacio y edad. Respecto al consumo, la posición predominante entre los jóvenes es la de permitir a los adultos su consumo en privado (45,5%), seguida de una permisividad en cualquier espacio, tanto público como privado, (14,5%). Sin embargo, el 26% de la juventud sigue defendiendo la prohibición y la sanción de todo consumo.