Teniente fiscal en la Audiencia y presidente del Ateneo, Morales cumple hoy un mes al frente de Cruz Roja, una organización con 5.000 voluntarios en Málaga.

¿Qué objetivos se marca en estos cuatro años?

Tenemos que seguir con todos los planes que existen y fomentar aún más si cabe la concienciación del personal.

¿Y en el futuro inmediato?

A finales de septiembre, queremos inaugurar el centro de día situado en Ardales. Allí hay 20 plazas para personas que participan en actividades de formación, culturales y sanitarias; además, se les da la comida y se les lleva a sus casas.

Una actividad relevante, y quizás menos conocida, de Cruz Roja es la formativa…

El trabajo de formación se lleva a cabo en colegios, institutos, etc. Sobre todo para inculcar el respeto al medio ambiente, pero también damos cursos para facilitar la inserción laboral de inmigrantes y personas desfavorecidas. Cruz Roja actúa desde el silencio y no tiene que estar alardeando.

¿Cómo ha ido el verano con la llegada de inmigrantes?

Es evidente que ha habido un descenso importante en el número de inmigrantes ilegales que llegan a nuestras costas; sobre todo, debido a los convenios internacionales del Gobierno.

En la provincia, ¿dónde hay que poner más acento?

Sin abandonar nuestras otras actividades, ahora hay que hacer hincapié en dar cobertura a la nueva Ley de Dependencia.

BIO

 Nació en Almería en 1941, pero vive en Málaga desde 1977. Es teniente fiscal y sus ratos libres los pasa junto a familiares y amigos.