El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llegó a Cuba, donde cursará hasta el día 22 una histórica visita para sellar el proceso de acercamiento con la isla.

El Air Force One, el avión presidencial estadounidense en el que Obama viajó acompañado de su esposa Michelle, sus hijas Malia y Sasha y su suegra Marian Robinson, aterrizó en el Aeropuerto Internacional de La Habana sobre las 16.20 hora local (21.20 hora peninsular española).

El mandatario fue recibido por el canciller cubano, Bruno Rodríguez, acompañado de la directora para América del Norte del Ministerio de Exteriores, Josefina Vidal; el embajador de Cuba en EE UU, José Ramón Cabañas, y el encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en la isla, Jeffrey de Laurentis.

La lluvia no impidió que la primavera, que ya comienza, se abriera paso en la bienvenida en forma de flores, como los ramos de rosas que el ministro regaló a las damas de la familia presidencial: blancas para Michelle, rosadas para Malia y Sasha y rojas para Marian Robinson.

Primaverales eran también los atuendos de la primera dama, ataviada con un veraniego vestido blanco de la diseñadora Carolina Herrera con flores en azul y rojo (los colores de las banderas de los dos países), y de sus hijas, que lucían sencillos y juveniles conjuntos con estampado floral.

Aunque intensa, la lluvia no pudo con la curiosidad de los cubanos que se reunieron a ambos lados de la calle que conecta al aeropuerto habanero con la ciudad, donde muchos de ellos permanecieron horas con la esperanza de ver a La Bestia —el vehículo presidencial—, algunos con banderas estadounidenses en la ropa.

Otros utilizaron móviles con los que es posible captar la señal televisiva estatal de la isla para seguir la comitiva presidencial, que no siguió la ruta habitual para llegar del aeródromo a la ciudad y que les dejó con las ganas de saludar al mandatario.

Visita a la Habana Vieja

A pesar del agua, Obama y su familia mantuvieron su plan de visitar la Habana Vieja, paraguas en mano y acompañados del historiador oficial de la ciudad, Eusebio Leal, principal artífice de la restauración de la parte antigua de la ciudad.

La lluvia acompañó la llegada a la isla de Obama y su familiaLos Obama llegaron a la Plaza de la Catedral de La Habana, donde fueron recibidos por el cardenal Ortega para después acudir al popular barrio de Centro Habana a degustar, en una cena, las delicias gastronómicas locales en un paladar, como se conoce en la isla a los restaurantes privados.

Para su primera cena en Cuba, la familia presidencial escogió el restaurante San Cristóbal —nombre del patrono de la ciudad—, ubicado en los bajos de una antigua mansión de principios de siglo XX y decorado con un peculiar eclecticismo que combina antigüedades, fotografías en blanco y negro, y hasta algún altar religioso con santos y vírgenes venerados en el país.

Recién aterrizado, Obama escribió en Twitter "¿Qué bolá Cuba?", una frase muy usual en el lenguaje coloquial de la isla. Ya la había pronunciado en el sketch que protagonizó junto al personaje humorístico cubano Pánfilo, divulgado el sábado y que está causando sensación entre los cubanos.

La agenda oficial de Obama comenzará este lunes, la jornada en que el presidente de Estados Unidos se reunirá con su homólogo cubano, Raúl Castro, en el Palacio de la Revolución de la capital cubana, tras una ceremonia de recibimiento.

Está previsto que al término de su reunión Obama y Raúl Castro hagan una declaración a los medios.

Encuentro con empresarios

Después, Obama participará en un encuentro con empresarios estadounidense y cuentapropistas, como se conoce en la isla a los emprendedores que han emergido con la controlada apertura a la iniciativa privada puesta en marcha por Raúl Castro como parte de las reformas económicas de la isla.

El martes 22, último día de la visita, el presidente de Estados Unidos ofrecerá una conferencia dirigida al pueblo cubano en el Gran Teatro de La Habana, que será retransmitida en vivo por la televisión oficial.

Ese mismo día tendrá también un encuentro con representantes de la sociedad civil independiente, incluidos representantes de la disidencia interna.

Obama y su familia se despedirán de Cuba en la tarde del martes tras asistir a un simbólico partido de béisbol en el Estadio Latinoamericano de La Habana entre una selección local y el Tampa Bay Rays.

Obama es el primer presidente de Estados Unidos que visita Cuba en casi 90 años y el único que lo ha hecho desde el triunfo de la revolución castrista en 1959. El mandatario llega a Cuba con el objetivo de sellar el acercamiento iniciado hace 15 meses entre ambos países.