Un coche bomba ha explotado esta madrugada ante el cuartel de la Guardia Civil en Durango (Vizcaya) y ha causado heridas leves a dos agentes en lo que, de confirmarse la autoría de ETA, sería el primer atentado desde la ruptura de la tregua anunciada el 5 de junio.

Según han informado fuentes de la lucha antiterrorista, la explosión se ha producido a las tres y media de la madrugada en un aparcamiento situado junto al cuartel de la Guardia Civil en la localidad vizcaína de Durango.

Los dos agentes han sufrido cortes provocados por los cristales rotos

Los dos agentes heridos leves, que han sufrido cortes provocados por los cristales rotos con la explosión, han sido trasladados hasta el hospital de Galdakao (Vizcaya), aunque ya se les ha dado el alta.

La deflagración del explosivo, ubicado en una furgoneta Citroen C-15, ha ocasionado cuantiosos daños en vehículos y viviendas cercanas al lugar y numerosos vecinos han sido desalojados.

Pasadas las cuatro y media de la madrugada, los terroristas han hecho explotar en un descampado de la localidad vizcaína de Amorebieta, a escasos kilómetros de Durango, el vehículo que habían utilizado para huir, un coche de matrícula portuguesa, y posteriormente siguieron su huida a pie.

Según ha informado el departamento de Interior del Gobierno Vasco, la Ertzaintza investiga si el coche ha ardido tras la deflagración de un explosivo o se le ha dado fuego y después se ha producido una explosión.

Según el director general de la Policía y de la Guardia Civil, Joan Mesquida, que la bomba contenía entre ochenta y cien kilos de un explosivo "de tipo medio", cuya tipología concreta no se ha determinado.

El director general de la Policía y de la Guardia Civil ha señalado que la furgoneta utilizada en el atentado fue robada hace dos días y que el vehículo de Amorebieta tenía matrícula lusa, "lo que parece confirmar que ETA podría tener algún tipo de infraestructura en Portugal", al igual que en Vizcaya, según ha dicho Mesquida.

Aparcada en la parte trasera

La furgoneta fue aparcada en la parte trasera de estas instalaciones por un individuo encapuchado que salió corriendo, indicaron fuentes de la lucha antiterrorista.

Estos hechos han sido visto desde la casa cuartel a través de las cámaras de seguridad.

Al parecer, un guardia civil ha intentado impedir la explosión con un inhibidor de frecuencias, pero no lo ha conseguido.

La furgoneta Citroen C-15 había sido robado y llevaba matrícula de San Sebastián.

El robo de la furgoneta (cuyos restos están siendo investigados por los Tedax de la Guardia Civil) había sido denunciado hace poco por su dueño y la matrícula que llevaba era probablemente falsa.

En la explosión resultaron afectados poco más de una veintena de vehículos, de ellos diez de la Guardia Civil y entre diez y doce de particulares.