Coque Malla
Coque Malla, en entrevista con '20minutos' JORGE PARÍS

Serio como sus letras, Coque Malla nos recibe con el gesto de quien todo lo que tenía que decir lo ha dicho en sus canciones. Temas que en este último disco, sin perder el peso de las letras y la voz, tienen mucho más presente la música. Con El último hombre de la Tierra Coque canta a su hija, al amor y también al momento actual.

Un hijo es un chute de presente total, porque te pone las pilas¿Siente que es el disco más especial?
Todos son especiales, pero este tiene algo más destacable: la cantidad de música que tiene. Otros discos tienen buenas canciones. No sé si estas son las mejores canciones que he hecho.

¿Ha encontrado a través de "esa cantidad de música" lo que para un novelista sería su voz? En su caso ¿el clima?
Sí, el clima se ha ido generando, pero cada disco tiene el suyo. Ni lo hago conscientemente ni me gustaría encontrar un clima determinado, porque lo apasionante es ir buscando climas diferentes. Respecto a la voz y a la manera de contar las cosas ya la encontré hace mucho tiempo.Para eso soy muy instintivo y visceral.

Ahí no se esconde...
No lo racionalizo, no lo escondo, no es un proceso intelectual, es un proceso emocional.

¿Concibe la música sin ese proceso?
No concibo música sin emoción. Es posible que la haya, pero hay mucha con emoción por ahí...

¿Por ahí?, ¿dónde?
No soy muy pesimista, lo que pasa es que es más complicado que nos llegue. Ahora hay que buscarla, antes nos llegaba.

¿Volvería al vinilo?
Igual, sí, aunque no soy muy romántico.

Del casette ni hablamos...
No era bonito ni sonaba bien...

Pero nos lleva al coche con nuestros padres...
Hay objetos fetiches que te llevan a momentos emocionales agradables. Pero el formato del casete no. El vinilo, sí. Cuando llegó el vinilo de éste el flash que me dio fue: ahora sí tengo mi disco.

En La señal canta usted "Mirarte al espejo y no reconocerte", ¿le ocurre?
A veces me reconozco en el espejo y a veces, no.

Hay demasiados estímulos, y demasiados estímulos débiles, que parecen potentes no lo sonLlévate las sonrisas congeladas es parte de lo que se llevaría en este álbum. ¿Qué se llevaría si tuviera que elegir una sola cosa?
Me llevaría el dolor físico, que la gente no lo sufriera, que que no fuese una anestesia espiritual, que no te dolieran las cosas físicamente.

¿Y qué le devolvería a la gente?
El instinto animal, porque creo que hemos creado, entre todos, todos somos responsables, de una situación que nso aleja mucho de nuestro instinto animal y de nuestra sexualidad.

¿Mucho disfraz?
Hay demasiados estímulos, y demasiados estímulos débiles, que parecen potentes y en realidad son débiles.

¿Le molesta el perfume?
Tenemos el tiempo demasiado ocupado y eso nos aleja de nosotros también.

Cuando canta "cerrar los ojos y abrir las puertas", ¿es algo que usted hace?
Posiblemente no, posiblemente me lo estoy cantando a mí mismo para hacerlo. A veces ocurre eso, que te lo estás cantando a ti. A veces cierro lo ojos y abro las piertas, pero otras mejor no abrirlas y que no entre. Y es sensato.

"Lo hago por ti" canta también, ¿qué haría por usted?
Descansar y quitarme preocupación laboral. Me arrojo demasiado, pero tiene facturas y premios. 

¿Y al cabo de los años se siente orgulloso de sus trabajos anteriores?
Me llevo sorpresas gratas. Lo escucho años después y me parece mucho mejor de lo que pensaba.

¿Alguna etiqueta que le moleste? Porque Los Ronaldos es un honor..
Claro, es una parte acojonante de mi vida y lo que soy. Son familia, más allá de ser amigos. Estamos pendientes, como las familias que ya no viven juntas.

¿Se imaginó así?
No me imaginaba. Es algo que no hago, y antes menos, porque era joven y vivía el presente a tope. Mirar hacia atrás o hacia delante me da vértigo y no veo nada claro.

Se queda en el presente, y tener una hija es algo que le pone a uno mucho en el ahora...
Ayuda muchímo. Un hijo es un chute de presente total, porque te pone las pilas.

Mirar hacia atrás o hacia delante me da vértigo y no veo nada claroLa última canción es para ella...
Sí, y no le gustó nada, y le dio terror, lloró incluso. Fue demasiado. Estuve dos meses haciéndoles una canción y se la ponemos y se pone a llorar.

¿Y El último hombre de la Tierra?
Esa le encanta desde el principio. El resto le gusta mucho.

¿Es posible dejar atrás cobardía y temores?
No, y será bueno no dejarlos todos. La cobardía forma parte de nosotros. Está poco valorada, somos cobardes, todos tenemos una parte cobarde.

¿Lo más valiente que ha hecho en música?
Dedicarme a la música.

¿Y lo más cobade?
Borrar una canción porque pensaba que era mala. Y eso es un signo de inseguridad y cobardía. Te boicotea esa inseguridad, porque de repente alguien de fuera te escucha y dice es una maravilla. Y parte dela cierto o fracaso de un disco es el acierto de la elección.

¿Y la elección de tanta música?
Porque me apetecía hacer un disco orquestado y por un estado emocional, las cuerdas realzan la emoción y por uns cuestión musical, hace que la canción sea más compleja y amplia.

No ha evitado la crítica social...
No ha sido muy consciente, me salió esa canción. Y no lo evité, pero estuvo a punto de quedarse fuera y al final me atreví y terminé la letra.

Con la televisión no tiene compasión...
La televisión tiene mucho peligro, pero nosotros podemos apagarlas. La culpa es nuestra que no la apagamos. Es la metáfora del inmovilismo.

¿Es parte del juego perverso que nos sintamos culpables? ¿No cree que es lo que quieren?
¿Quiénes?, ¿quiénes son ellos? Esos ellos peligrosos son seres humanos que si se hubiesen planteado mejorar no estarían haciendo lo que hacen, desde las catacumbas del poder.

¿Qué música les pondría?
Ninguna, que les den por culo.