Mapa de peligrosidad
Mapa que muestra en rojo las zonas con alta probabilidad sísmica, la mayoría en Andalucía. INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL

Esta mañana dominguera, a falta de despertador, la Tierra ha dado los buenos días con un pequeño temblor de 5,1 grados de intensidad que ha recorrido la Península al completo. Los españoles más madrugadores han apreciado como los muebles de su casa se movían, los animales domésticos se alteraban y el café con leche se derramaba de la taza.

Cómo se produce

Este fenómeno geológico es la respuesta del subsuelo frente a la fricción de las placas tectónicas que forman la corteza de la Tierra. Estas piezas del puzzle terrestre forman la Litosfera, que es la capa más superficial de nuestro planeta, y están constituídas por rocas que pueden fracturarse cuando se ejerce una fuerza sobre ellas.

Las placas tectónicas están constituídas por rocas que pueden fracturarse cuando se ejerce una fuerza sobre ellas

Las placas se asientan sobre una capa líquida llamada Astenosfera,y navegando en su seno, éstas se pueden desplazar. Estos movimientos aleatorios de las placas son debidos a movimientos convectivos en la capa intermedia de la Tierra o manto, esto es, el material caliente del interior de la Tierra sube a la superficie liberando calor, mientras que el material frío baja al interior.

Como consecuencia de este movimiento se generan fuerzas de fricción en los límites de las placas. Cuando se vencen estas fuerzas, se produce la ruptura violenta de la placa y la liberación repentina de la energía acumulada, generándose así un temblor que se propaga en forma de ondas en todas direcciones a través del medio sólido de la Tierra.

Euroasiática contra Africana

En la Península Ibérica, el riesgo sísmico se concentra en el límite entre la placa Euroasiática y la Africana cuyos movimientos diferenciales han ocasionado grandes terremotos a lo largo de la historia, según la Dirección General de Protección Civil y Emergencias.

Según Protección Civil, la zona de mayor riesgo es Andalucía, que tiene dos focos: uno que procede de la falla Azores-Gibraltar y otro que se debe a la presión de la placa africana y que afecta a todo el sur de la Península. En esta región se produce un gran terremoto cada 100 años.

La zona de mayor riesgo es Andalucía, en donde se produce 1 gran terremoto cada 100 años

Grandes terremotos

Se tiene constancia de que en los últimos 600 años han ocurrido al menos 12 grandes terremotos que afectaron de manera dramática a España. De todos ellos, el más destacable fue el famoso terremoto de Lisboa de 1755, que aparte de causar graves daños a Lisboa y a la parte meridional de Portugal, provocó un maremoto con olas de hasta 15 metros que asoló las costas españolas del Golfo de Cádiz dejando tras de sí unos 2.000 muertos.

El último terremoto que causó daños catastróficos en España ocurrió durante la noche del 25 de diciembre de 1884 en Arenas del Rey (Granada). y afectó gravemente a unos 100 municipios de las provincias de Granada y Málaga, siendo los más dañados Arenas del Rey, Alhama de Granada, Ventas y Albuñuelas.

Hubo unos 800 muertos, 1.600 heridos de consideración, 4.000 edificios destruidos y 15.000 edificios dañados.

En esta ocasión el seísmo apenas ha ocasionado daños materiales aunque el teléfono de urgencias 112 se colapso con llamadas que alertaban del suceso.

Nuestros lectores

"En Usera (Madrid) se han movido todos los muebles, hemos notado como la cama se movía y temblaban las persianas durante un segundo o dos" cuenta Diana26, una de nuestras lectoras que, como otros, han relatado en la web como han vivido el terremoto.

Desde el epicentro del seísmo, Ciudad Real,  nos escribe C. R. que cuenta que "Los cuadros terminaron torcidos. Desde luego yo no había sentido nunca nada similar." Su paisano Jesús explica que sus gatos "aún están asustados".

También en Toledo han sentido las vibraciones, como cuenta María, que estaba durmiendo pero el temblor la despertó. "Pensé que era yo que tenía temblores y como vi que me encontraba bien me volví a dormir," concluye la lectora.