Divisionismo italiano
'Regreso del bosque', del artista Giovanni Segantini, perteneciente a la exposición 'Del divisionismo al futurismo. El arte italiano hacia la modernidad', en la Fundación Mapfre hasta el 5 de junio. VEGAP 2016 / FUNDACIÓN MAPFRE

Durante la última etapa del siglo xix un grupo de artistas afincados en Italia decidieron dar un paso más y hacer de la modernidad su bandera, a través de las nuevas corrientes pictóricas que ya comenzaban a cobrar fuerza en España o Francia.

El divisionismo italiano fue la primera piedra sobre la que se cimentaría el movimiento futurista

La Fundación Mapfre ha decidido reunir en su espacio de Madrid (Paseo de Recoletos, 23), desde el 17 de febrero y hasta el próximo 5 de junio, los mayores exponentes de esta nueva visión del arte que cambiaría la perspectiva en los años venideros, en la exposición Del divisionismo al futurismo. El arte italiano hacia la modernidad.

Pablo Jiménez Burillo, director del Área de Cultura de la Fundación Mapfre, ha destacado en la presentación de la muestra que la exposición «enseña una página de la historia del arte que pocos conocen» y por la que «nunca se ha mostrado gran interés en España».

El divisionismo italiano fue la primera piedra sobre la que se cimentaría el movimiento futurista, originado por Fillippo Tommaso Marinetti (1876, 1994) –uno de los grandes vanguardistas del siglo xx– que veneraba a la máquina y pretendía retratar a las nuevas sociedades postindustriales surgidas en esta época.

Gracias a este movimiento (en el que se tuvo especial dedicación a estudiar la luz, el color y los temas de las nuevas obras) estos artistas crearon un lenguaje propio para el país de los Apeninos, algo que ya se había intentado con el realismo impresionista iniciado por los macchiaoli (los ‘manchadores’, en italiano, una corriente artística desarrollada en la mitad del siglo xix), según Fernando Mazzocca, uno de los comisarios encargados de la exposición.

La otra comisaria, Beatrice Avanzi, ha explicado acerca de este movimiento que los artistas que se valieron del divisionismo (Giacomo Balla, Umberto Boccioni, Gino Severini o Carlo Carrá) pretendían mostrar al mundo las clases sociales más bajas del espectro italiano, aquellas que sobrevivían en pésimas condiciones con su trabajo poco cualificado.

Dividiendo la vanguardia

La muestra ha sido seccionada en cinco partes diferenciadas para conocer detalladamente a cada protagonista de esta tendencia: la relación con la naturaleza; el compromiso social de los autores; el culto a lo simbólico y lo poético; los rasgos comunes del lenguaje futurista; y el desarrollo total del futurismo en Italia.

La muestra de la Fundación Mapfre ha sido posible por la colaboración del Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Trento, y ha logrado traer a la capital lienzos de grandes museos del mundo como el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, el Centro Pompidou de París o el Museo Segantini de Saint Moritz (Suiza).