Bankia
Imagen de archivo de una sucursal de Bankia. EUROPA PRESS

El Tribunal Supremo ha hecho públicas hoy dos sentencias sobre la nulidad de la venta de acciones de la salida a Bolsa de Bankia, en las que reconoce que los pequeños inversores no contaban con "los medios necesarios para obtener información sobre los datos económicos relevantes para tomar la decisión de comprar las acciones", medios con los que sí contaban los grandes inversores institucionales.

De este modo, los inversores minoristas se encontraron con que "compraron valores de una entidad al borde de la insolvencia y pérdidas multimillonarias no confesadas", según aclara el Alto Tribunal.

La intención de los pequeños inversores era la obtención de rendimiento, por ello, según el Supremo, el hecho de que se hicieran públicos beneficios millonarios fue determinante para que decidieran acudir a la oferta. Y además, prosigue el Supremo, el folleto de la oferta estaba confeccionado por el emisor (Bankia), con la autorización del supervisor, un organismo público que contribuyó a generar "confianza y seguridad jurídica en el pequeño inversor".

Bankia está obligada a devolver el dinero de dos suscriptores y se abre la puerta a miles de nuevas reclamaciones

Las sentencias del Supremo consideran que, en el caso de los pequeños inversores, resultan compatibles las acciones específicas de resarcimiento que concede la normativa del mercado de valores con las acciones de nulidad por error en el consentimiento.

En cambio, la sentencia establece que los grandes inversores insitucionales contaban con "otro tipo de información" que les habría permitido sortear las "graves inexactitudes" del folleto, lo que abre una vía para rechazar las reclamaciones de los mismos.

El contenido de estas sentencias, del pleno de la Sala Primera del Alto Tribunal, fue adelantado el pasado 27 de enero. Ambas desestimaban los recursos interpuestos por Bankia contra dos sentencias anteriores, que anulaban los contratos de compra de acciones al existir error en el consentimiento y desfase entre las cifras del folleto informativo y las reales.

Con ello, Bankia está obligada a devolver el dinero de dos suscriptores de su oferta pública de acciones, al tiempo que se abre la vía a miles de nuevas reclamaciones. Asimismo, el Supremo señala que ninguna de las dos sentencias incurre en infracciones procesales al valorar la situación financiera de Bankia o al determinar los hechos que se han considerado notorios.

Bankia y su matriz, el Banco Financiero y de Ahorros (BFA) anunciaron en diciembre un aumento de la provisión de fondos para causas judiciales de más de 1.000 millones de euros hasta 1.840 millones, con los que hacer frente a demandas por la salida a bolsa, que tuvo lugar en julio de 2011, que suman unos 820.