El rey Mohamed VI de Marruecos defendió la permanencia de la monarquía en su país como una institución "ciudadana" y "marroquí auténtica", exenta de límites competenciales, en un país con un régimen basado en un Islam "moderado y abierto".

El monarca, que pronunció un discurso con motivo del octavo aniversario desde que accedió al trono, excluyó la limitación de sus actuales competencias.

Sin cambios, pero con adecuaciones

Así, aseguró que la institución que encabeza "no sabría verse acantonada en un concepto reductor, ni en prerrogativas ejecutivas o de órgano legislativo, ni de autoridad judicial".

La monarquía la apoya la ciudadanía para fomentar el desarrollo

Las palabras del monarca se conocen a poco más de un mes de la celebración de las próximas elecciones legislativas, que están convocadas para el 7 de septiembre.

Se trata de una "monarquía ciudadana", dijo el rey sobre la institución, que no aprecia la limitación de sus competencias, porque "así es la auténtica monarquía marroquí que hemos elegido. La apoya la ciudadanía para fomentar el desarrollo, dentro del respeto de su cuádruple legitimidad: religiosa, histórica, constitucional y democrática".

El monarca alauí aprovechó su discurso para explicar su concepto de la democracia, de la que afirmó: "cualquiera que sea la legitimidad de la democracia clásica, estimamos necesario adecuarla y completarla con la democracia participativa moderna".

Mohamed VI apeló a la aportación de la "sociedad civil activa" y de "las fuerzas vivas de la nación" en la democracia participativa, que vinculó a características específicamente marroquíes en su discurso, pronunciado después de la ceremonia de aniversario, celebrada en el palacio Marchane de Tánger.

Los próximos comicios

A propósito de los comicios legislativos de septiembre, Mohamed VI afirmó, según la nota que sobre su discurso transmitió la agencia oficial de prensa MAP, que en las elecciones no está en juego la identidad del Estado marroquí o los fundamentos de su régimen, es decir, el "Islam moderado y abierto".

En las próximas elecciones no están en juego la identidad del Estado, según el monarca alauí
El rey afirmó que tanto esa concepción de la religión como los conceptos de monarquía constitucional, unidad nacional, integridad territorial y democracia social "son objeto de una unanimidad nacional imprescriptible, puesto que no puede existir Estado sin constantes y sin valores sagrados".

Mohamed VI advirtió de que las elecciones de septiembre tampoco tienen como objetivo redefinir las "juiciosas elecciones estratégicas de la nación, que además son objeto de consenso".

Entre esas bases estratégicas del Estado marroquí, el monarca mencionó el Estado de derecho, la ciudadanía basada en el respeto de los derechos y obligaciones del ser humano, el liberalismo económico, la libertad de empresa, la solidaridad y la justicia social.