Guapito, rubio, con ojoz azules y cara de niño bueno, todo parecía indicar que Leonardo DiCaprio se iba a convertir en el típico ídolo adolescente, un chico de carpeta destinado a encasillarse en el papel de guapo. Y así fue, al menos durante una breve temporada en la que enamoró a quinceañeras como un Romeo del siglo XX (Romeo + Julieta, 1996) y se convirtió en el amante soñado por todas como Jack en Titanic (1997), la película que acabó por convertirle en una de las grandes estrellas de Hollywood.

Sin embargo, su carrera venía de mucho más atrás y su talento le iba a llevar mucho más hacia adelante. Comenzó de niño, en los 80, haciendo anuncios para televisión, pero fue en los 90 cuando comenzó a obtener papeles destacados: logró colarse en series como Roseanne y Santa Bárbara, se estrenó en la gran pantalla con Critters 3, pasó a formar parte del reparto de la sitcom Los problemas crecen y atrajo la atención de Robert De Niro, quien lo seleccionó para protagonizar Vida de este chico, de 1993.

Ese mismo año interpretó al hermano con discapacidad mental de Johnny Depp en ¿A quién ama Gilbert Grape?, papel que le valió una nominación al Oscar, la primera de muchas, la que comenzó su maldición de eterno nominado pero nunca ganador. DiCaprio es más que una cara bonita, es un gran actor para el que muchos piden el Oscar que la Academia le ha negado ya en cuatro ocasiones, sin contar las veces que ni siquiera ha sido candidato con papeles que tal vez lo merecían.

Desde aquel lejano y taquillero 'Titanic' de James Cameron, el actor no ha hecho más que acumular méritos interpretativos

Este año podría romperse la racha gracias a su papel protagonista en El renacido, del mexicano Alejandro González Iñárritu. De momento, este trabajo ya le ha permitido ganar el Globo de Oro, que suele considerarse un buen pronóstico de los Oscar, aunque en el caso de DiCaprio la fórmula parece fallar. El actor ya ha obtenido tres globos dorados (uno por El aviador, otro por El lobo de Wall Street y este tercero), pero todavía no ha sido capaz de hacerse con la más ansiada estatuilla de Hollywood.

Desde aquel lejano y taquillero Titanic de James Cameron, el actor no ha hecho más que acumular méritos interpretativos: en 2002, Steven Spielberg lo eligió como la contrapartida perfecta de Tom Hanks para Atrápame si puedes; ese mismo año, Gangs of New York suponía el inicio de una fructífera relación entre DiCaprio y Martin Scorsese, con el que ya ha rodado seis largometrajes; en 2004, su papel de Howard Hughes en el biopic El aviador le valió nominaciones a multitud de premios; en 2006, repitió la lluvia de candidaturas, por partida doble además, con Diamantes de sangre e Infiltrados; en 2010, protagonizó Origen, una de las grandes obras de Christopher Nolan; en 2012, recibió infinidad de alabanzas por su papel de villano en Django desencadenado...

La vez que el Oscar parecía más cercano fue en 2013, con El lobo de Wall Street, donde DiCaprio dio rienda suelta a sus mejores capacidades interpretativas para dar vida a un mezquino pero carismático corredor de bolsa. El galardón se lo arrebató Matthew McConaughey por su papel en Dallas buyers club. El hecho de que McConaughey también tuviera un pequeño pero muy divertido papel en El lobo de Wall Street disparó las bromas y los memes sobre la mala suerte de Leo.

Donde nadie compadece a DiCaprio es en lo referente a su vida personal. Puede que el rubio actor no haya obtenido aún su merecido Oscar pero ha tenido la oportunidad de salir con algunas de las más deslumbrantes mujeres del planeta. Aunque ya hace mucho que perdió su dulce aspecto de imberbe adonis e incluso ha llegado a coger algunos kilos de más, Leo ha pasado los años conquistando a una top model detrás de otra.

Su primera gran relación mediática fue la que mantuvo con la modelo brasileña Gisele Bündchen, con la que estuvo de 2001 a 2005. Ese mismo 2005 comenzó a salir con la israelí Bar Refaeli, una relación muy comentada por la prensa que, tras varios altibajos, concluyó de manera definitiva en 2011. Después salió, entre otras bellas rubias altas y espigadas, con la actriz Blake Lively, la modelo de Victoria's Secret Erin Heatherton y la modelo alemana Toni Garrn.

Su última conquista ha sido Kelly Rohrbach, la joven que protagonizará la película basada en la serie Los vigilantes de la playa. Sin embargo, la relación del actor con la espectacular modelo tan sólo ha durado seis meses. Leonardo DiCaprio vuelve a estar solo. A sus 41 años y después de que George Clooney se casase el año pasado, la estrella se ha convertido por méritos propios en el nuevo soltero de oro de Hollywood.

No hay problema. Es guapo, atractivo, buen actor, ecologista comprometido (viaja en vuelos comerciales, tiene un coche híbrido eléctrico, usa paneles solares en casa...), solidario con las minorías (es activista de los derechos de los homosexuales, en la pasada gala de los Globos de Oro dio un discurso en defensa de las comunidades indígenas...).

Ahora mismo, Leonardo DiCaprio no tiene novia ni Oscar, pero todo el mundo da por hecho que no tardará en tenerlos. La supermodelo está garantizada. En cuanto a la estatuilla... igual la Academia de Cine de Hollywood tiene otra opinión al respecto. Este 28 de febrero, todos saldrán de dudas.