Los Globos de Oro arrancaban este domingo de madrugada en el Hotel Beverly Hilton de Los Ángeles sin claros ganadores y con muchas incógnitas.

Finalmente, la película El renacido se convirtió en la gran triunfadora de la 73 edición de los premios que otorga anualmente la Asociación de la Prensa Extranjera tras alzarse con tres galardones de los cuatro a los que optaba: Mejor Director (Alejandro González Iñárritu), Mejor Actor (Leonardo DiCaprio) y Mejor Película, destronando a Carol, Mad Max, Room y la que en un primer momento partía como la favorita indiscutible de la crítica, Spotlight, basada en el escándalo real que destaparon los periodistas del periódico Boston Globe  sobre la Iglesia Católica, y que, a pesar de las quinielas, se ha ido de vacío.

La historia sobre la indefensión del ser humano frente a la naturaleza, basada en la novela de Michael Punke, le ha valido al cineasta mexicano su primer Globo de Oro como director, categoría en la que compitió sin éxito en la pasada edición por BirdmanEl renacido es, para el mexicano, una película que ha tenido que luchar contra las inclemencias meteorológicas, lo que la convierte en "el viaje más difícil" en el que se ha "embarcado".

Leonardo DiCaprio se alzó con el tercer Globo de Oro de su carrera: el primero llegó con 'El aviador' y el segundo con 'El lobo de Wall Street'

El tercer Globo de Oro de la carrera de Leonardo DiCaprio -el primero fue por su papel en El aviador y el segundo, en 2015, por la comedia El lobo de Wall Street- le sitúa ahora más cerca del tan ansiado Oscar que parece destinado a resistirse. El protagonista de El renacido, que en su discurso de agradecimiento dedicó unas palabras a defender a los índigenas frente a las multinacionales, se impuso así a los titanes de Eddie Redmayne (La chica danesa), Michael Fassbender (Steve Jobs), Bryan Cranston (Trumbo) y Will Smith (Conclussion).

El taquillazo de Ridley Scott, Marte, hizo acto de presencia casi al final de la gala como la otra gran protagonista de la noche, al afianzarse como la Mejor Comedia del año. La película de ciencia ficción, que generó gran controversia al colarse en la categoría humorística y no en la dramática, ha regalado a Matt Damon el primer Globo de Oro de su trayectoria profesional como actor -el seis veces nominado se hizo con uno en 1998 como guionista de El indomable Will Hunting-.

Otra de las estrellas de la gala fue Jennifer Lawrence, quien se alzó con el tercer Globo de Oro de su carrera por su papel de heroína de la teletienda en Joy, el tercero -y consecutivo- que logra bajo las órdenes de David O. Russell, mientras que Brie Larson dio la sorpresa en la categoría dramática con Room, arrollando a Rooney Mara (Carol), Cate Blanchett (Carol), Saoirse Ronan (Brooklyn) y Alicia Vikandel (La chica danesa).

Con Sylvester Stallone, que se consolidó como Mejor Actor de Reparto, llegó uno de los momentos más emotivos de una gala que contó por cuarta vez -aunque no consecutiva- con el humor irreverente y políticamente incorrecto del cómico británico Ricky Gervais, que dedicó comentarios de todo tipo a Donald Trump, Sean Penn o la mismísima Iglesia Católica en relación a los abusos sexuales a menores.

Con el auditorio en pie, Stallone recogió el Globo de Oro por Creed, la sexta entrega de la saga que hace 40 años le concedió su primera nominación en estos premios por el mismo e inolvidable papel de Rocky Balboa, ahora revitalizado en manos de Ryan Coogler.

En el apartado femenino, Kate Winslet se hizo con el galardón por su papel de mano derecha de Steve Jobs en el largometraje de Aaron Sorkin, que logró el premio a Mejor Guión. Denzel Washington fue otro de los actores más aplaudidos durante la gala que reconoció su trayectoria profesional con el premio Cecil B. DeMille. En animación, no hubo grandes sorpresas. Inside Out (Del revés) partía como favorita y se consolidó como la triunfadora.

En televisión se desata la locura     

En televisión, muchas sorpresas. La Asociación de la Prensa Extranjera dejó claro que prefiere el aire fresco y las novedades a las series ya consolidadas. Tras haber ganado 12 estatuillas en la pasada edición de los Emmy -rompiendo todos los récords de la historia de esos premios-, parecía el año de Juego de tronos. Pero Mr. Robot, la ficción sobre un grupo de hackers que trata de derribar el capitalismo, se impuso finalmente al drama fantástico de HBO, y se coronó como la mejor serie de la noche -que en España no ha comprado ninguna cadena-.

Y a pesar de que su protagonista, Rami Malek, sonaba como claro vencedor, Jon Hamm consiguió la estatuilla por el inolvidable papel de Don Draper en la ya terminada Mad Men. Fue Taraji Henson, por la irreverente Cookie Lyon en Empire, la encargada de alzarse con el premio a Mejor Actriz Dramática, tras el fenómeno de audiencia norteamericano que ha desencadenado el drama de Hip-Hop de FOX.

Lady Gaga se impuso a Kristen Dunst como Mejor Actriz de Miniserie

En la categoría a Mejor Actor de Reparto,el Globo de Oro fue a parar a manos de Christian Slater por Mr. Robot, y una de las protagonistas de The Affair, Maura Tierney, hizo lo propio en el apartado femenino.

Mozart in the Jungle, la ficción que se adentra en la Filarmónica de Nueva York y que acerca la música clásica a los telespectadores, sorprendió al arrebatar el premio -contra todo pronóstico- a la ganadora del año pasado, Transparent. Pero no fue la única categoría en la que se impuso Mozart in the Jungle.

Su protagonista, el mexicano Gael García Bernal, destronó al claro favorito en una Serie de Comedia o Musical, Jeffrey Tambor, que en 2015 se hizo con el galardón por su emotivo e intenso papel de Maura Pffermann, un padre de familia que confiesa a sus hijos su transexualidad.

Si el salto de Mozart in the Jungle a la primera línea y por encima de Transparent supuso una sorpresa, la locura se desató cuando Rachel Bloom, que encabeza el fenómeno de la comedia Crazy Ex-girlfriend, se alzó con el galardón en el apartado femenino, haciendo saltar las alarmas de todos los críticos y de sus respectivas quinielas. Veep, la única comedia real que se presentaba en ese apartado, se fue de vacío. 

En cuanto a las miniseries, lo más destacado fue la ausencia de Fargo, sustituida y reemplazada por la británica Wolf Hall, la ficción de la BBC sobre la historia de Enrique VIII, así como el reconocimiento como Mejor Actriz a Lady Gaga por su papel de condesa en American Horror Story: Hotel, por delante de la clara y eterna favorita Kristen Dunst (Fargo). El galardón de Oscar Isaac por su trabajo en Show me a hero, lo último de David Simmons para HBO, arrojó algo de cordura a unos galardones televisivos que premiaron, en algunos casos, el espectáculo por encima de la sensatez.