"Mi amigo lo reconoció por los ojos; porque llevaba los ojos un poquito hundidos, y la molla que tenemos en la mandíbula también la tenía un poquito hundida". Así se ha expresado, en declaraciones a La Sexta Noticias, uno de los dos testigos que aportaron a la Policía Nacional y a la Guardia Civil la pista definitiva para identificar a 'El Solitario', el atracador más buscado de España.

El testigo, que por razones de seguridad ha preferido mantener oculta su identidad, ha manifestado que su amigo reconoció a Jaime Giménez Arbe después de que éste volviera a actuar en Toro (Zamora) el pasado mes de mayo. Se trataba de un hombre de 51 años, separado y con dos hijos menores, que residía junto a estos en un chalet adosado en el municipio madrileño de las Rozas.



Relación de negocios

La persona que reconoció la identidad del famoso delincuente tenía, según ha manifestado el otro testigo, relación de negocios con Jaime Giménez Arbe, quien fingía ser un instalador de aire acondicionado. El testigo se percató de que los golpes de 'El Solitario' coincidían con las desapariciones del propio Jaime Giménez Arbe.

"Era una persona con la que casi nunca se podía hablar. El tío se tiraba fuera a lo mejor 15 ó 20 días. ¡Claro!, a los 15 ó 20 días de estar el tío por ahí fuera; daba un golpe", ha manifestado sobre 'El Solitario' uno de los dos testigos que han sido la llave para detener al famoso delincuente, acusado de tres asesinatos y 36 atracos y que fue detenido el lunes en Portugal.