La Sección Tercera de la Audiencia de Málaga tiene previsto continuar este jueves el juicio al hombre de origen alemán acusado por asesinar a un policía nacional en la capital el 21 de mayo de 2014 cuando fue a detenerlo. La Fiscalía pide inicialmente 34 años de internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario.

Al acusado, un indigente al que le constaba una orden de detención, se le acusa de los delitos de asesinato, homicidio en grado de tentativa, atentado y lesiones. La acusación pública considera que se le debe aplicar la eximente completa de enajenación mental.

En la primera sesión, celebrada la pasada semana, el procesado, que padece esquizofrenia paranoide con politoxicomanía y abuso de alcohol, lo que "anulaba completamente sus capacidades", declaró que no recordaba nada de lo sucedido.

Los hechos tuvieron lugar en la calle Frigiliana de Málaga, cuando varios agentes acudieron para detener al procesado, que frecuentaba la zona. Según el escrito del fiscal, al que tuvo acceso Europa Press, al darse cuenta el procesado de la presencia policial intentó ocultarse en un establecimiento.

Dos agentes entraron y, al intentar detenerlo, el hombre empezó a gritar y forcejear, logrando soltarse y salir hacia la puerta, cuando se encontró con el policía Francisco Díaz y, de forma sorpresiva, sacó un cuchillo de 21 centímetros que ocultaba en la chaqueta y "con gran violencia y sin darle tiempo a reaccionar, le asestó una puñalada", que le provocó la muerte.

El acusado salió huyendo y fue perseguido por otro policía, al que también se enfrentó e intentó asestarle una puñalada, pero no lo consiguió, llegando incluso éste a tener que desenfundar su arma y a cortarle el paso. En la persecución se unieron otros agentes, llegando a realizar varios disparos que no dieron al imputado.

En la primera sesión también declararon varios agentes que intervinieron, quienes indicaron que acudieron al lugar porque tuvieron conocimiento de que había una persona con una orden de detención en vigor y, cuando llegaron, dos de ellos vieron que el hombre entraba en un bazar porque se había dado cuenta de la presencia policial.

Uno de los agentes dijo que intentaron reducirlo, pero logró huir hacia la salida, momento en el que vio que llevaba escondido un cuchillo en una manga, por lo que intentó advertir al agente fallecido, gritándole: "cuidado Paco, cuidado Paco", aunque el hombre logró apuñalar a su compañero.

El agente ha asegurado que todo "fue muy rápido" y los tres han coincidido en que el acusado opuso "gran resistencia" en todo momento a ser reducido y detenido, y en que su actitud era de "una violencia extrema", llegando incluso a intentar atacar en dos ocasiones a otro policía.

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