Abengoa
Las Torres de la Plataforma solar Solúcar, un centro tecnológico único en el mundo que alberga todos los tipos de tecnologías solares en plantas comerciales, plantas piloto y laboratorios de I+D+i. de la empresa Abengoa en Sanlucar la Mayor (Sevilla). EFE

La Fiscalía ha pedido a la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela que admita a trámite la querella presentada por dos propietarios de bonos de la compañía Abengoa contra el expresidente de su consejo de administración Felipe Benjumea y su exconsejero delegado Manuel Sánchez Ortega, por haberse adjudicado indemnizaciones millonarias poco antes de que la firma presentara el preconcurso de acreedores.

El expresidente Felipe Benjumea percibió el pasado septiembre una indemnización de más de 11,4 millones de eurosEl fiscal José Perals ha solicitado así admitir a trámite la querella presentada por el abogado Felipe Izquierdo contra los dos exdirectivos por delitos de administración desleal al haber "antepuesto sus intereses personales" a los de la sociedad. Además, atribuye al ex consejero delegado un delito de uso de información privilegiada.

El representante del Ministerio Público requiere que los querellados presenten sendas fianzas por el valor de las cantidades cobradas como consecuencia de las indemnizaciones o cláusulas de sus contratos para asegurar las posibles responsabilidades pecuniarias que puedan derivarse de la causa.

Los querellantes denunciaron que Benjumea se llevó el pasado septiembre una "exorbitante" indemnización por importe de 11.480.000 euros, poco antes de que la compañía solicitara en un juzgado mercantil de Sevilla el preconcurso oficial de acreedores.

Sánchez Ortega, que dejó la empresa en mayo pasado, percibió, por su parte, una "contraprestación post-contractual" de 4.480.000 euros, a lo que habría que sumar 3.300.000 euros en concepto de "bonus variable" que percibirá "a cuenta de 2015 hasta su salida". Al cabo de unos días, según la querella, fichó por el fondo de inversión Blackrock y, un mes después, la gestora tomó "fuertes posiciones bajistas" en relación con los valores de Abengoa.

Pagos de 15,92 millones

En su escrito, el fiscal solicita declarar compleja la causa en virtud de la "abundante" documentación solicitada a la compañía andaluza respecto a los pagos de 11,48 millones a Benjumea y de 4,48 millones a Sánchez Ortega; y a la CNMV sobre las operaciones de compraventa de acciones de la empresa desde el 1 de julio de 2015.

La Fiscalía considera que el supuesto "fraude" habría producido una grave repercusión en la seguridad del tráfico mercantilAdemás, reclama que el juzgado de lo Mercantil número 2 remita copia de la solicitud de preconcurso; y que la empresa auditora Deloitte envíe una su último informe sobre las cuentas y resultados de Abengoa.

El fiscal defiende la competencia de la Audiencia Nacional porque el supuesto "fraude" habría producido una grave repercusión en la seguridad del tráfico mercantil al afectar a una empresa de trascendencia nacional en el ámbito energético; existen múltiples perjudicados como accionistas o bonistas; y la cuantía de la supuesta defraudación repercutiría a la economía nacional, al tratarse de una empresa con más de 6.000 trabajadores contratados en España, que cotiza en Bolsa y registra una deuda de en torno a los 20.000 millones de euros.

A su entender, esta querella no tiene "ninguna conexión" con la interpuesta por el despacho Yvancos Abogados en representación de varios accionistas y bonistas, que perdieron 299.911 euros, por delitos societarios y de falsedad documental. El fiscal pide separarlas en sendos procedimientos judiciales e inadmitir a trámite esta segunda porque estos hechos fueron archivados el 16 de febrero de 2015 por el Juzgado Central de Instrucción número 3.

Querella de los bonistas

Dos propietarios de bonos de la compañía Abengoa presentaron en la Audiencia Nacional la primera querella contra la antigua cúpula de la compañía, en preconcurso de acreedores desde el pasado 26 de noviembre, por buscar su "propio beneficio y lucro personal" al concederse indemnizaciones millonarias en lugar de "salvar a sus miles de inversores".

Los bonistas señalaron que Benjumea y Sánchez Ortega eran "conocedores de la auténtica realidad económica-financiera" de la empresa y que buscaron su enriquecimiento "en vez de utilizar dicha información para salvar a miles de inversores que se verán atrapados en la situación concursal de la entidad y, de paso, a todos los contribuyentes españoles que deberán acudir a su rescate".

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