Carné de conducir
Imagen de archivo de un carné de conducir. EUROPA PRESS

Ahorrar o trabajar en verano y Navidad para pagarse el carné de conducir suele ser una práctica muy habitual entre los jóvenes españoles que aspiran a sacarse la liencia. Otros, por ejemplo, cuentan con respaldo económico familiar. A muchos se lo regalan a cambio de buenas notas.

Pues bien, estas opciones se ven incrementadas en Holanda, donde se ha puesto de moda un nuevo sistema para lograr la ansiada licencia de conducción: ofrecer clases a cambio de sexo. Y, además, el intercambio de ambos 'servicios' es completamente legal y no se incurre en ninguna conducta tipificada como delito en el Código Penal.

Lo único que se exige es que ambas partes sean personas mayores de edad

El asunto está cobrando tales dimensiones, que dos ministros del Gobierno han tenido que pronunciarse al respecto. Tanto el ministro de Justicia como la titular de Transportes, Ard van der Steur y Melanie Schultz, han coincidido en cuestionar la medida, pero dejando claro que en ningún caso supone un delito de inducción a la prostitución.

Según ambos políticos, lo que hay en este caso es una permuta o intercambio de servicios, es decir, se dan clases y a cambio se practica sexo con el instructor. Es decir, los actos sexuales no están pagados con dinero, no hay un intercambio monetario por el sexo y no se considera prostitución ilegal. El único requisito es que ambas partes sean mayores de edad.

Eso sí, la operación inversa de ofrecer sexo a cambio de clases sí sería un delito, porque la relación sexual se estaría "vendiendo", entienden los ministros.

La declaración de los ministros Van der Steur y Schultz —ambos miembros del partido liberal VVD— se produjo como respuesta a una pregunta parlamentaria realizada por la formación conservadora Unión cristiana.