El ultraderechista Frente Nacional (FN) no logró la victoria en ninguna región en las elecciones locales de las que este domingo se disputó la segunda vuelta. No obstante, la formación de extrema derecha ha triplicado el número de consejeros regionales respecto a los anteriores comicios de 2010.

El partido que preside Marine Le Pen había ganado en seis de las 13 regiones en la primera vuelta. El batacazo de Le Pen supone el triunfo de los conservadores de Nicolas Sarkozy, que aunque no obtiene el resultado que esperaban sale reforzado de cara a la carrera presidencial de 2017.

El partido Los Republicanos del expresidente francés conquistan siete de las 13 regiones (Norte Pas-de-Calais Picardía, Provenza Alpes Costa Azul, Alsacia Champaña Árdenas Lorena, Auvernia Ródano Alpes y País del Loira), mientras que los socialistas del actual jefe del Estado, François Hollande, que hasta ahora controlaban todas menos una, se quedan con cinco (Bretaña, Aquitania Limousin Poitou-Charentes, Languedoc Rosellón Pirineos Medios, Borgoña Franco Condado y Centro Valle del Loira). Los regionalistas obtienen una región, Córcega.

La participación fue diez puntos porcentuales superior a la registrada el domingo pasado y rondó el 60%. Pero ninguno de los candidatos del FN consiguió ganar en la segunda, por lo que la formación ultraderechista seguirá sin controlar ninguna región francesa, algo que no ha logrado antes en su historia.

Le Pen no reconoce la derrota

La presidenta del Frente Nacional, Marine Le Pen,  aseguró que su avance electoral "ha servido para sacar a la luz la mentira en la que reposa el sistema político francés".

Sin reconocer explícitamente la derrota de todos sus candidatos, incluida ella misma, que auguran las estimaciones, Le Pen se dirigió a sus militantes con un mensaje triunfalista porque su formación, dijo, triplica el número de consejeros regionales con respecto a 2010.

Valls: "El peligro de la extrema derecha no se ha eliminado"

El primer ministro francés, Manuel Valls, evitó cualquier triunfalismo y señaló que "el peligro de la extrema derecha no se ha eliminado". "Esta noche, ningún alivio, ningún triunfalismo, ningún mensaje de victoria. El peligro de la extrema derecha no se ha eliminado. No olvido los resultados de la primera vuelta y de elecciones pasadas", afirmó Valls.

Valls recordó que estas elecciones se han llevado a cabo "en un momento de gravedad", un mes después de los atentados yihadistas en los que hubo 130 muertos en París y Saint Denis, y destacó que "la República es la única y la más fuerte de las respuestas".

Sarkozy también pide ser cautos

También Sarkozy aseguró que la derrota del Frente Nacional en la segunda vuelta de las elecciones regionales "no debe hacer olvidar la advertencia de la primera", cuando los ultraderechistas fueron el partido más votado. El expresidente francés hizo un llamamiento a la unidad de la derecha y a mantener la línea de "rechazar todo compromiso con los partidos extremos", en referencia al FN.

Sarkozy, que al frente de la formación conservadora debe organizar primarias tras el verano próximo, resaltó que la prioridad ahora será "abrir un debate de fondo sobre las grandes cuestiones que esperan los franceses". De esta forma, pretende definir la línea de Los Republicanos antes de elegir al que será su candidato a los comicios presidenciales de 2017.

"Sería un error pasar a otra elección como si los franceses no nos hubieran dicho nada", indicó Sarkozy, que todavía no ha confirmado si se presentará a las primarias de su partido.