Turrón
Muestra de turrones. GTRES

Si estos días de Navidad acude a comprar turrón a su tienda habitual observará que su precio ha subido o que la tableta ha encogido. No le pida cuentas al tendero porque la culpa no es suya. La explicación reside algo más lejos. Llega de California. Y de China. Y de Rusia. Lo que ha sucedido con la almendra en estos países, está encareciendo los precios de los dulces navideños en España.

"Nos está afectando mucho la subida de la almendra", afirman a 20minutos fuentes del sector, que confirman que los turrones y los mazapanes subirán estas fiestas "de un 5% a un 15% frente al año pasado". El motivo es el encarecimiento de la almendra, que ha subido un 80% en los tres últimos años y más de un 40% en el último ejercicio. Y si este fruto seco se encarece, productos como polvorones, mantecados, peladillas, mazapán o turrón replican esta subida en su etiqueta.

Últimamente se planta más en regadío porque se espera que el precio de la almendra se mantenga alto bastante tiempo¿Y por qué sube la almendra? Ahí es cuando hay que mirar a Estados Unidos, el mayor productor de almendra del mundo. "La sequía allí este año ha sido tan fuerte que han tenido una producción menor", asegura Juan Pastor, responsable del sector de frutos secos en la Unio de Llauradors. El millón de toneladas de almendras producidas por California en 2014 —más del 80% de la producción mundial— se redujo este año por el calor a 800.000.

España, uno de los principales productores del mundo, ha aprovechado la coyuntura. "La cosecha ha sido buena en el sureste por las lluvias", dice Pastor, que cifra en 52.000 las toneladas producidas este año en España, frente a las 37.000 de 2014, un año en el que la sequía afectó al cultivo de almendros que en España es mayoritariamente de secano y arraigado en el litoral mediterráneo. "Aunque eso también está cambiando", asegura el portavoz del gremio agrícola. "Últimamente se planta más en regadío porque se espera que el precio de la almendra se mantenga alto bastante tiempo, lo que anima al agricultor a invertir en riego".

Otros dos factores al elevado el precio de almendra en los últimos años. Primero, el incremento de la demanda en países como China, India o Rusia, donde crece el nivel de vida y se consume más este fruto seco. El segundo, apuntan a este medio desde el sector agrícola, es que varios estudios (Harvard, Aston) han alabado recientemente sus cualidades, contribuyendo al boom de demanda.

Y aquí entra la ley del mercado. Si la oferta no cubre la demanda, sube el precio. El resultado se ha visto este año: el kilo de almendra se pagaba a 7 euros en origen en 2014... y este año ha llegado a superar los 10. Algunas turroneras como Confectionary Holding y Delaviuda, con los precios actuales, están incluso plantando sus propios almendros por dos motivos: "Es más rentable tener fruto propio, y además se pueden abrir líneas de negocio a otros productos", señalan fuentes del sector. El producto es tan atractivo en precios, que algunos agricultores levantan vallas en campos y almacenes ante la oleada de robos de este produto, según Bernardo Funes, de Coag.

Sube el precio... o baja el peso de la tableta

"Yo he notado la subida de precios", comenta María Isabel, una vecina madrileña de 66 años que cada Navidad compra el mismo surtido de mazapanes, turrón, peladillas y bombones. "Este año me ha costado casi 17€, dos más que el año pasado". Su impresión se comparte en los supermercados. Según comenta Juanfran, el encargado de un supermercado del barrio madrileño de La Concepción, "la subida se nota en los turrones tradicionales como el turrón duro de Alicante, y el blando de Jijona... y menos en variedades como los pralinés".

La subida se nota en los turrones tradicionales, el turrón duro de Alicante, el blando de Jijona"La forma de trasladar ese incremento de precio de la almendra difiere según cada empresa turronera", explica Rubén Moreno, secretario general del Comité Sectorial de Turrones y Mazapanes en la patronal Produlce, que representa a marcas como El Lobo, 1880, Virginias o Delaviuda. "Algunas marcas lo trasladan al precio del producto y otras prefieren cambian el gramaje: la tableta que antes pesaba 300 gramos, ahora pesa 250 gramos; es menos cantidad al mismo precio, pero así la repercusión en el consumidor es menor", apunta Moreno.

En el lineal se observan ejemplos. La doble barra de turrón duro El Almendro costaba 4,85 euros el año pasado por dos tabletas de 150 gramos. Este año el mismo producto se compra a 5,40 euros, un 11% más y solo contiene los 250 gramos que adelantaba el portavoz de Produlce. El mismo tipo de turrón alicantino de la marca El Lobo, que en 2014 costaba 4,40€, ahora tiene un precio de venta de 4,95€... también con 50 gramos menos. Lo que no pueden hacer es rebajar el porcentaje de almendras; la norma legal obliga a los turrones de calidad suprema a incluir un 60% de este fruto seco en cada tableta.

En los dos ejemplos anteriores, los supermercados están realizado descuentos en el producto por la categoría de "reclamo" en sus clientes. "Algunos supermercados o comercios minoristas utilizan nuestro producto como "gancho"; explica Carlos Torre, director comercial de La Logroñesa, una marca de mazapanes, otro producto navideño que contiene un 50% de almendra en su composición. "Le marcan muy poco margen y así atraen a todos aquellos clientes que quieren comprar este producto navideño".

Las marcas no están preocupadas, sin embargo, porque la subida de precios pueda reducir sus ventas. La patronal Produlce estima que esta Navidad se superará el crecimiento de ventas de la temporada anterior: un 3% en volumen (60 millones de tabletas) y 5% en facturación. "Nos beneficia que sea un producto estacional porque el consumidor lo adquiere en Navidad con independencia del precio que tenga", asegura Moreno. De la misma opinión es Carlos Torre, que además incide en que "la economía ayuda porque se espera un mayor consumo de los hogares estas Navidades".