El tesorero de CDC, Andreu Viloca, ha salido de la prisión de Quatre Camins, este miércoles a las 19.30 horas, después de abonar la fianza de 250.000 euros que le había impuesto la Audiencia de Tarragona.

Viloca ha abandonado la institución penitenciaria acompañado del responsable del partido de Régimen Interno y Comunicación, Francesc Sánchez.

Ninguno de los dos ha querido hacer declaraciones a los medios de comunicación que esperaba su salida a las puertas de la cárcel.

Viloca ingresó en la prisión de Quatre Camins el 22 de octubre pasado por orden del juez de El Vendrell que instruye el conocido como caso del 3%,  sobre presunto pago de comisiones de empresarios a CDC a cambio de la adjudicación de obra pública.

Aunque la Fiscalía se oponía, la Audiencia ha decretado este miércoles que se le pusiera en libertad bajo fianza.

Según ha señaldo EFE, la fianza ha sido depositada por el partido del imputado, CDC.

El tesorero de CDC está acusado de los delitos de prevaricación, cohecho, financiación ilegal de partidos políticos, alteración de concursos públicos, falsedad y blanqueo de capitales.

Retirada de pasaporte por riesgo de fuga

En un auto, la sección cuarta de la Audiencia de Tarragona también ha ordenado que se le retire el pasaporte y que comparezca semanalmente en el juzgado al entender que su supuesta vinculación a un "entramado organizado" de amplia capacidad económica y contactos de "especial relevancia" aumenta "exponencialmente" su riesgo de fuga. También añade que no aprecia riesgo de destrucción de pruebas.

La Audiencia ha adoptado esta resolución tras una vista celebrada el martes en la que la defensa de Viloca, ejercida por el abogado Xavier Melero, pidió que se revocara la orden del juez de El Vendrell (Tarragona) de enviarlo a prisión preventiva, mientras que la Fiscalía Anticorrupción solicitó que siguiera entre rejas, por riesgo de fuga y de destrucción de pruebas.

La Audiencia no aprecia riesgo de destrucción de pruebas, aunque admite que sí que existe un "elevado" riesgo de fuga

"Existen indicadores de la concurrencia de un entramado organizado, entramado con una amplia capacidad económica, con contacto con diferentes personas de especial relevancia, circunstancia que, unido a la gravedad de los hechos denunciados, incrementan exponencialmente el riesgo de fuga del hoy apelante", advierte el auto, con relación a Viloca.