El presidente ruso, Vladímir Putin, ha firmado hoy un decreto que suspende el tratado de las Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE), según informa el Kremlin en un comunicado. El acuerdo establece límites al establecimiento de tropas y armamento convencional -blindados, artillería pesada y aviación de combate- que se pueden desplegar en Europa. Este mismo tratado propone medidas de confianza como el anuncio previo de las grandes maniobras o las inspecciones recíprocas de armamento.

Rusia ya había amenazado con retirarse del pacto en 1999, acusando a los países de Europa occidental de no ratificar la versión del acuerdo que recogía los cambios geopolíticos producidos tras el final de la Guerra Fría. Este paso se ha tomado debido "a las extraordinarias circunstancias que afectan a la seguridad de la Federación Rusa y que exigen la adopción de unas medidas inaplazables", señala la nota oficial recogida por las agencias rusas.

Putin, que había aludido por primera vez a la posibilidad de imponer una moratoria sobre el cumplimiento de la FACE en abril pasado en su mensaje sobre el estado de la nación, suspende así el cumplimiento por Rusia de uno de los más importantes tratados de desarme de la Guerra Fría.

Rusia considera el acuerdo una "amenaza directa" para su seguridad

Este tratado fue suscrito el 19 de noviembre de 1990, un año antes de la desintegración de la URSS, cuando Mijaíl Gorbachov era el máximo dirigente soviético y George Bush, padre del actual presidente norteamericano, dirigía la Casa Blanca.


En el mes de abril, en el mensaje del Estado de la Nación, Putin ya había adelantado la posibilidad de una moratoria en el cumplimiento del pacto por parte de su país, acusando a los países de la OTAN de no cumplirlo. Propuso entonces convocar una conferencia extraordinaria de los estados firmantes. El ministerio de Asuntos Exteriores comunicará a los países depositarios y firmantes de este tratado la decisión de Rusia de suspender su participación.

El Kremlin había acusado a la OTAN de no cumplir con el FACE e incluso había propuesto convocar una conferencia extraordinaria de los estados firmantes.

En respuesta, la secretaria de Estados norteamericana, Condoleezza Rice había exhortado a Moscú que no abandonara el FACE, "uno de los más importantes acuerdos del siglo XX".

La decisión rusa de abandonar el FACE se produce en el marco del enfrentamiento entre Moscú y Washington por los planes estadounidenses de desplegar elementos de su escudo antimisiles en Europa Oriental, que Rusia considera una "amenaza directa" para su seguridad.