El alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín, y su homólogo de la ciudad francesa de Coñac, Michel Gourinchas, han plantado en el Parque Amapola una encina como símbolo del hermanamiento de las dos ciudades, que el próximo año cumplirá su vigésimo aniversario.

En declaraciones a los medios, Martín ha señalado que la plantación de la encina se debe a que "es un árbol milenario, es de nuestra tierra y es la que ha dado consistencia a las dos Castillas a lo largo de los siglos", ha informado el Ayuntamiento en nota de prensa.

"Nosotros no estaremos aquí dentro de mil años, pero quien se asome a la sombra de esta encina sabrá que un día dos hombres que representaban a dos pueblos hermanos fueron capaces de plantar algo que generara el futuro del afecto y la amistad de Coñac y Valdepeñas, por lo que éste es un símbolo que va a pervivir y que demostrará en el futuro que hace 1.000 años los hombres ya eran capaces de entenderse", ha manifestado Martín.

Por su parte, el alcalde de Coñac, Michel Gourinchas, ha declarado que este acto simbólico "es una razón suplementaria de trabajar juntos, pero la primera razón es la amistad entre Valdepeñas y Coñac y entre Jesús y yo".

Este domingo el Museo del Vino acogerá una comida de hermanamiento en la que participarán todas las familias de uno y otro lado a la que seguirán juegos y bailes. Después de cuatro intensos días, los ciudadanos franceses, repletos de recuerdos y viviendas partirán hacia su ciudad en la mañana del lunes 26.