El arquitecto e ingeniero valenciano Santiago Calatrava no comparecerá en el juicio que se celebrará el 25 octubre tras la demanda que planteó al Ayuntamiento de Bilbao por la colocación de una pasarela de prolongación de su puente con una área urbanizada por el japonés Atara Isozaki. El arquitecto español alega que, al añadirle la nueva pasarela, se ha vulnerado el diseño de su puente (Zubi-Zuri), y que la ley protege la integridad de las obras de arte. Ley que, según Calatrava, «se vulnera» con el añadido a su puente. El arquitecto exige al Ayuntamiento de Bilbao la retirada de la pasarela o una indemnización, a lo que el Consistorio se niega porque «no existe daño moral al autor».