Nicolas Sarkozy
El expresidente francés Nicolas Sarkozy. Christophe Karaba/ EFE

El expresidente de Francia Nicolas Sarkozy cree que es posible derrotar al grupo terrorista Estado Islámico "en unos meses" si se dialoga con Rusia y Damasco y se forma una coalición militar con el apoyo de países vecinos que se respalde con bombardeos masivos contra ese grupo terrorista.

"¿Realmente piensan ustedes que el EI puede hacer fracasar a los 22 países más poderosos el mundo? En unos meses se puede liberar Siria. Es una cuestión de liderazgo", declaró el líder del partido conservador francés "os Republicanos, entrevistado por varios lectores del diario Le Parisien.

Sarkozy, irónico, acusó de no tener ese liderazgo político al actual presidente de Francia, el socialista François Hollande, en su reacción contra el terrorismo yihadista en Siria

"Hollande nos ha dicho: 'tras haberlo pensado bien, he decidido enviar misiones de reconocimiento a Siria'. ¿Ah, si? Eso les va a dar mucho miedo a los dirigentes del Estado Islámico, seguro que están aterrorizados", lanza el jefe del Estado francés entre 2007 y 2012.

Según Sarkozy, es necesario "intervenir para ganar y, por tanto, bombardear masivamente al grupo del Estado Islámico". "Es un escándalo que se les deje a esos bárbaros matar, violar, destruir Palmira, el corazón de la civilización mundial", agregó el conservador.

"Es un escándalo que se les deje matar, violar"

En lo relativo a Libia, el expresidente francés defendió su decisión de ordenar una intervención militar contra Muamar al Gadafi en 2011, al que describe como "uno de los dictadores más violentos".

"Los jóvenes libios salieron a la calle y nos pidieron ayuda. ¿Debería de haberme quedado tranquilamente en mi despacho? Sí, los aviones franceses intervinieron. La guerra duró seis meses, sin daño colateral. Libia fue liberada. Se celebraron elecciones generales en 2012 y ganaron los moderados. Dejé el Palacio del Elíseo en mayo de 2012. ¿Qué pasó después? Se dejó caer a Libia", resumió.

Sarkozy acusó a Hollande, y a la comunidad internacional, de no haber organizado a la Policía y al Ejército de Libia. "¿Por qué? Porque fui yo el que intervino. Es la realidad", dijo. Respecto a la crisis de los refugiados sirios y el cierre de las fronteras en el espacio Schenghen, el expresidente francés se decantó por "reformar" ese espacio europeo de libre circulación.

"Estoy de acuerdo con restablecer los controles fronterizos para los extranjeros no comunitarios, mientras dure la crisis", zanjó sin detallar cómo discernir a unos y otros en los pasos fronterizos y avisando de que es necesario decir "stop" frente a "el aumento de los fenómenos migratorios".