Barcelona obliga a desmontar
El Ajuntament de Barcelona ha obligado a desmontar una veintena de andamios por irregularidades.
En lo que va de año, el Ajuntament de Barcelona ha obligado a desmontar una veintena de andamios por irregularidades, como estar mal colocados, no tener los permisos o entorpecían el paso de los transeúntes, especialmente, invidentes y minusválidos.

El consistorio admite la dificultad para imponer el cumplimiento de la normativa que regula la instalación de andamios, pese a las campañas y a las inspecciones en vigor, que llevan a cabo los distritos. Dolors Luna, jefe de la Unidad de Autonomía Personal y Accesibilidad de la ONCE, admitió ayer a 20 minutos que «aún queda mucho por hacer» en accesibilidad pese a los esfuerzos municipales.

«No sólo hablamos de dificultades para invidentes», recuerda Luna, sino de falta de accesibilidad para todas las personas, por lo que reclama más insistencia y rigor en las inspecciones.

Accidentes graves

Detalles que «a priori parecen insignificantes», como una malla rota en la plaza de Espanya, puede llegar a provocar un grave «accidente a un invidente». Pero éste sólo es un ejemplo.

El departamento técnico del consistorio tiene constancia de como mínimo de una persona que se lesionó gravemente el globo ocular al chocar contra un hierro saliente de un andamio.

Normas incumplidas

La instalación de andamios a menudo, según las entidades como la ONCE, incumplen las normas de accesibilidad urbanística del Decreto 135/1995, como garantizar una anchura de paso de 0,90 m o que en cambios de dirección permitan un giro de 1,50 m de diámetro. En el caso en que (como en la foto) un servicio público (cabina telefónica), obstruya el paso de los peatones se debe notificar al departamento municipal correspondiente.