El encierro por el campo celebrado en Brihuega (Guadalajara), uno de los más antiguos y más largos de los que se celebran actualmente en España, se ha saldado con una veintena de heridos leves y uno grave, a causa de un infarto; en ningún caso embestidos ni por alcance de los astados.

Las personas que han sido atendidas por Cruz Roja en este encierro han sido a causa, principalmente, de torceduras, esguinces o arañazos, y a excepción del que sufrió un infarto, que fue traslado inmediatamente al Hospital de Guadalajara, el resto recibieron atención en las unidades destinadas a este fin en el recorrido del encierro, según han señalado a Europa Press fuentes de Cruz Roja.

Un encierro que, como manda la tradición, se inició este domingo a partir de las 18.30 horas con cuatro toros, y sobre las 3.00 horas, también como viene siendo habitual, se lograba conducir a dos de ellos hasta el pueblo, ya que un tercero fue llevado a la plaza por la tarde ante el "peligro" de escapada que había.

El cuarto no ha sido capturado hasta esta madrugada, teniendo que ser abatido para ello, según han confirmado a Europa Press fuentes de Cruz Roja.

A las 12.00 horas, las reses, como manda también la tradición, han sido trasladadas desde la Plaza de San Felipe, donde ya se encontraban, hasta la Plaza de Toros.

Como cada año, han sido miles de personas las que han participado en este encierro, un evento que se prolonga cada años al menos entre 8 y 9 horas como mínimo, siempre y cuando ninguna res de haya escapado o perdido.