Desarticulada una red que desvalijaba chalés de la costa para robar productos tecnológicos y venderlos luego

Aprovechaban las mañanas para acceder a las casas tras forzar las ventanas cuando los propietarios estaban ausentes
Exposición del material intervenido por la Policía en la operación
Exposición del material intervenido por la Policía en la operación
CNP

La operación desarrollada por la Policía Nacional en Alicante y Barcelona ha permitido desarticular una organización dedicada a desvalijar chalés de la costa para robar productos tecnológicos a los que posteriormente daban salida en un locutorio propiedad de uno de los 23 detenidos por los agentes, que han practicado ocho registros, cuatro en cada una de las dos ciudades.

Los autores los robos cometían los asaltos en horario de mañana, aprovechando la ausencia de los moradores, y accedían al interior del inmueble forzando las ventanas. En los registros los agentes se han incautado de numerosos artículos electrónicos, joyas y dinero en efectivo.

La operación, de la que ha informado este viernes en Alicante el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, se ha llevado a cabo dentro del 'Plan contra la Delincuencia Urbana Itinerante' de este cuerpo, puesto en marcha en enero de 2014 y que ha permitido desde entonces la detención de más de 3.200 integrantes de grupos organizados dedicados a los delitos contra el patrimonio.

Aviso de rumanía

En la operación han sido arrestadas 23 personas, doce en la provincia de Alicante y el resto en Barcelona, presuntamente dedicadas tanto al robo como a la receptación de objetos sustraídos. La investigación comenzó cuando la Agregaduría de Interior de Rumanía en España informó de la existencia en suelo nacional, con su centro de operaciones en Alicante, de un grupo de personas de origen rumano supuestamente dedicado a la comisión de robos y a la venta posterior de los objetos sustraídos.

Las primeras investigaciones permitieron a los agentes constatar que la organización se dedicaba al robo en viviendas del litoral mediterráneo, y que llevaban a cabo su actividad ilícita por la mañana cuando los moradores de las viviendas se iban a trabajar. También se comprobó que tenían una enorme movilidad y que se desplazaban en vehículo a distintos puntos de la provincia de Alicante o colindantes a ella. Una vez en la zona elegida, localizaban sus objetivos, preferentemente chalés.

Llamaban antes de entrar

Cuando las personas presuntamente encargadas de fijar los objetivos determinaban que un domicilio era "propicio", tras hacer siempre una llamada previa a las casas a fin de localizar las que se hallaban vacías, otros integrantes del grupo entraban en acción.

Según la Policía, estas personas saltaban las vallas perimetrales y forzaban las ventanas para acceder al interior de las viviendas y sustraer todos los efectos de valor que encontraban en ellas. Posteriormente, daban salida a los objetos robados a través de varias personas de contacto o se personaban directamente en los locales de los receptadores que les compraban la mercancía ilícita.

A medida que transcurría la investigación, se fue identificando a los miembros del grupo y se pudo determinar sus lugares de residencia. Las pesquisas también permitieron averiguar, en mayo pasado, que se iban a desplazar para cometer nuevos robos. Por ello se inició un dispositivo, en el que se detectó a varios de ellos en la Urbanización Balcón de Torreblanca Cabo Cervera, en Torrevieja, momento en que se detuvo a tres de ellos cuando presuntamente pretendían huir con un botín obtenido en el asalto a un chalé.

A raíz de estos arrestos se procedió al registro de cuatro domicilios de los investigados, y a la detención de otros seis miembros más de la banda.

Red de receptadores en barcelona

Tras los arrestos iniciales, los agentes continuaron con las gestiones para desarticular la banda al completo. Estas indagaciones permitieron a los agentes averiguar que al menos otros dos de sus miembros se encontraban en la provincia de Barcelona. Además se pudo determinar la existencia de una red de presuntos receptadores, de origen pakistaní, encargados de dar salida a los efectos sustraídos en los distintos robos cometidos por la organización o por cualquier otro delincuente.

La especialidad de estos receptadores era la adquisición de teléfonos móviles de alta gama y ordenadores que, aunque estuvieran bloqueados, conseguían desbloquear mediante sofisticados programas informáticos, para luego venderlos en un locutorio propiedad de uno de los ellos.

En un nuevo operativo se procedió a la detención de otras nueve personas. En los diferentes registros efectuados se han intervenido multitud de efectos procedentes de los robos: 120 teléfonos móviles, cinco tablets, 30 relojes, 13 ordenadores portátiles, gran cantidad de joyas, cámaras fotográficas y videocámaras, videoconsolas, televisores, resguardos de envío de dinero, además de ropas y herramientas empleadas para cometer los robos.

En el marco del 'Plan contra la Delincuencia Urbana Itinerante', la Policía Nacional ha desarrollado más de 1.065 investigaciones en la lucha contra este tipo de organizaciones criminales. Estas operaciones han propiciado la detención de más de 3.266 personas, 612 de ellas arrestadas durante el primer semestre de 2015. También durante los primeros seis meses de este año han sido identificadas más de 11.900 personas, controlados más de 5.630 vehículos e incautados más de 332.875 euros.

La investigación ha sido desarrollada por agentes del Grupo I de Delitos Contra el Patrimonio de la UDEV Central de la CGPJ, Grupo I de Crimen Organizado de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Alicante, Grupo I de Crimen Organizado de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Cataluña y la Brigada Provincial de Policía Científica de Alicante.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento