El secretario general de UGT Euskadi, Raúl Arza, da un suspenso al Gobierno vasco como empleador público y le ha instado a dejar las OPE "parche" y convocar una de aproximadamente 10.000 plazas para el próximo año.

En una entrevista concedida a Europa Press, el líder sindical ha indicado que sería "un error" que el nuevo presidente de Confebask, Roberto Larrañaga, decidiera "guardar en un cajón" la propuesta de su antecesor, Miguel Ángel Lujua, de analizar las posibilidades de trasladar a Euskadi el acuerdo de negociación colectiva y empleo de Madrid.

Arza ha afirmado que no le queda "más remedio" que "suspender" al Gobierno vasco en su papel de empleador porque lo único que ha hecho es "seguir a pies juntillas todas las políticas puestas en marcha por el PP".

En este sentido, ha indicado que, si el Gobierno central no establece "ninguna limitación" para sacar plazas de empleo público, el Ejecutivo vasco debería convocar una OPE "muy importante", sobre todo, en Sanidad y Educación.

"Yo creo que ha llegado el momento de que haga una OPE en condiciones y no haga OPEs de parche", ha señalado Arza, que cree que no implicaría un aumento de gasto de personal porque lo que se haría es "regularizar la situación de miles y miles de trabajadores que están rotando en puestos de la administración".

Arza ha denunciado que, de media, puede existir una temporalidad del 30% en la administración vasca, y, en algunas áreas, "hasta del 40%".

El líder de UGT cree que, "por lo menos", se podría "hacer una OPE de 10.000 plazas, "sin ningún problema", que se deberían repartir, a su juicio, entre Sanidad y Educación y la administración general.

"Hay margen porque hasta ahora se estaban escudando en los límites que le ponía el Gobierno central, si no hay límites, lo que han dicho ellos es que las iban a convocar, lo que exigimos es que se haga una cuantificación real de cuáles son las plazas de RPT de esos organismos y que se convoquen de manera urgente para el año que viene", ha añadido.

Nuevo presidente de confebask

Por otra parte, Arza ha señalado que espera tener una reunión con el nuevo presidente de Confebask, Roberto Larrañaga, en los primeros días de septiembre y, ante las dudas que suscitó en Cebek para poder ocupar esta responsabilidad, ha precisado que no le corresponde "poner en duda" su liderazgo y que, una vez ratificado por los órganos de Confebask, el sindicato va a "trabajar con él".

Arza cree que uno de los objetivos que debe tener la nueva presidencia sería "recuperar el liderazgo como tal de Confebask" para que los planteamientos que haga tengan "previamente una posición de consenso con las tres patronales provinciales".

"Creo que en los últimos tiempos del periodo de mandato de Lujua ha habido momentos en los que se veía como una falta de liderazgo en Confebask", ha dicho.

El dirigente de UGT Euskadi ha indicado que el sindicato va a mantener los "mismos objetivos" que con el anterior responsable de la patronal vasca porque no es "un problema de cambio de presidente".

Arza ha afirmado que seguirá demandando a la patronal vasca la necesidad de retomar la negociación colectiva, sobre todo, la sectorial porque "casi 400.000 trabajadores tienen pendiente de negociar su convenio o lo tienen decaído".

Acuerdo de madrid

En este sentido, Arza cree que sería un "error" que Larrañaga optara por "guardar en un cajón" la propuesta de Lujua de explorar la posibilidad de trasladar a Euskadi el acuerdo de Negociación Colectiva y de Empleo cerrado en Madrid.

A su juicio, es un acuerdo de "referencia" que puede "mejorar" la situación de los trabajadores vascos porque la subida salarial de los convenios que se firma en Euskadi está "por debajo de los parámetros del acuerdo de Madrid" -1% para 2015 y 1,5% para 2016-.

Asimismo, cree que también es "muy importante" el capítulo de este acuerdo referido a la calidad del empleo y la incentivación de la contratación indefinida porque los datos, "mes tras mes, repiten machaconamente que prácticamente el 92 o 93% de los contratos son temporales".

Arza, que ha indicado que UGT no va a renunciar a ninguna mesa donde se puedan "mejorar las condiciones de los trabajadores", ha manifestado que "no le gusta hablar de responsabilidades" sobre la falta de acuerdo en la negociación colectiva en Euskadi, sino de "sus consecuencias" para la clase trabajadora.

A su juicio, la alternativa "no puede ser la negociación empresa por empresa" y ha indicado que no se puede "engañar a los trabajadores" porque en Euskadi "no llegan a 800 los convenios de empresa y solo afectan a 72.500 trabajadores".

Arza ha manifestado que se necesita la negociación colectiva sectorial porque es un "paraguas", ya que prácticamente el 50% de los trabajadores no puede elegir su representante sindical porque están en empresas de menos de seis trabajadores.

En relación a los convenios de eficacia limitada, ha señalado que, en ocasiones, no les queda "más remedio" que recurrir a este tipo de acuerdos, pero reconoce que "no es la mejor solución" porque es "poner un parche".

Ante la situación de bloqueo de la negociación, ha hecho un llamamiento a LAB, que "siempre ha sido proclive a la defensa de la negociación sectorial", para que "no renuncie" a que los agentes se puedan "sentar" y ha agregado que los trabajadores vascos "no están para pantomimas y teatralizaciones", en referencia a su decisión de delegar en dos trabajadores su representación en una reunión convocada por Confebask, lo que llevó a su suspensión.

Arza ha indicado que LAB no debe tener "ningún miedo ni vértigo" porque de lo que se trata es de "mejorar las condiciones de los trabajadores" y luego "cada uno tiene su modelo de país", al que "no le pedimos que renuncie".

"recuperación tímida"

En relación a la situación del empleo, ha señalado que la recuperación en Euskadi es "bastante tímida" y se sigue con "más desempleados que cuando el PP llegó al poder en 2011". Además, ha apuntado que los contratos que se formalizan son "temporales, a tiempo parcial y de muy corta duración" y que cada vez son menos los desempleados que cobran algún tipo de prestación.

"Y si vamos a las retribuciones, en muchos casos son mucho más bajas que hace unos años", ha apuntado. Por ello, Arza cree que "ha llegado el momento" de que las cifras macroeconómicas de las que "tanto alardean" los diferentes gobiernos y la patronal "se trasladen, por fin, a los trabajadores" y se produzca una "recuperación de su poder adquisitivo".

Arza ha indicado que los salarios van a ser una "línea roja" para UGT en las mesas de negociación y planteará subidas del 1% o más para 2015 y del 1,5% para 2016. No obstante, ha reconocido que estaría dispuesto a renunciar "a parte de la subida", si hay una "apuesta clara" por el uso de la contratación indefinida y de medidas que "atajen la temporalidad".

Precisamente, Arza ha señalado que el Gobierno vasco no hace "nada" para incentivar la contratación indefinida en Euskadi, que "está a la cabeza en contratación a tiempo parcial" y tiene que "dar el paso de denunciar" la alta temporalidad e incluso adoptar medidas de control con la propia Inspección de Trabajo.

Diálogo social

Ante este escenario, defiende seguir trabajando con Confebask, así como con el Gobierno vasco y CC.OO. en la mesa de diálogo social. Arza ha señalado que una de las prioridades debe ser poner en marcha este mismo año un plan de incentivación del contrato de relevo que permita el rejuvenecimiento de las plantillas.

Además, cree necesario incidir en las políticas activas de empleo, "donde el Gobierno vasco gasta cada vez menos dinero", para facilitar que los parados, principalmente jóvenes y mayores de 45 años, encuentren un empleo.

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