Con unas estrofas de su canción Los siete pecados, el artista Pablo Carbonell anunciaba en Twitter este domingo la muerte del cantautor madrileño Javier Krahe, a los 71 años de edad. Un infarto ha acabado con su vida.

Tras este mensaje, Twitter se llenó de mensajes de condolencia y de incredulidad, a la espera de información confirmada. Casi una hora después, Carbonell tuiteaba más detalles, explicando que el óbito se había producido en la casa de Krahe en Zahara de los Atunes (Cádiz), sobre las 5 de la madrugada. Los restos mortales del cantautor serán trasladados el próximo martes al tanatorio de la M-30 de Madrid.

Javier Krahe nació en Madrid el 30 de marzo de 1944 y entre sus muchos trabajos, destaca La mandrágora, disco de 1981 grabado junto a Joaquín Sabina y Alberto Pérez.

Más recientemente, en 2004, su nombre estuvo ligado a una polémica tras emitirse en Canal+ un vídeo rodado por Krahe en el que el cantautor daba una receta para cocinar un crucifijo. Fue procesado, y absuelto por no existir la intención de "menoscabar, humillar o herir los sentimientos religiosos", según el auto.

Javier Krahe públicó a finales de 2014 un nuevo disco grabado en 2013 en el Café Central de Madrid, el proyecto que "menos trabajo" le habría costado en la vida, según indicó durante una entrevista.

"Casi ni me acordaba de que había cantado aquella noche. Por eso es un documento de una actuación en el Café Central, que está amenazado de cierre y en ese sentido puede ser un homenaje, aunque no lo pensé así en su momento", señaló.